La Comisión Europea se ha plantado ante las chorreosas aceiteras de los restaurantes. Bruselas ha aprobado reforzar los controles de calidad del aceite de oliva y prevé poner en marcha una regulación para ayudar al sector y mejorar su imagen.

El plan contempla, entre otras cosas, que todo el aceite puesto a disposición de los consumidores en bares y restaurantes de cualquier país de la Unión Europea esté debidamente etiquetado en un envase que no se pueda reutilizar una vez consumido. Es decir, en envases monodosis y no en los tradicionales combos de aceitera y vinagrera que se usan en los restaurantes.

Para proteger e informar mejor a los consumidores, otro proyecto de regulación prevé además que las etiquetas en los envases para los consumidores indiquen "de forma visible y legible la denominación del producto y de su origen.

"La reglamentación propuesta prevé, por un lado, reforzar los controles a la calidad del aceite de oliva y sanciones para evitar fraudes y, por otro, exigir una tasa mínima de controles" que obliga a los Estados miembros a comunicar los resultados de manera estandarizada, explicó la Comisión Europea en un comunicado.

La propuesta, votada el miércoles en el seno de un comité de expertos, debe ser aprobada formalmente por la Comisión y está previsto que entre en vigor en enero de 2014.

Bruselas presentó en junio de 2012 un plan de acción para ayudar a los productores de aceite de oliva de la Unión Europea, debido a los bajos precios, para tratar de reforzar su competitividad y su imagen de marca y ofrecer una mejor información a los consumidores.


Foto: CC by Tnari en Flickr

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