Con la renuncia del Papa Benedicto XVI se cierra un ciclo dorado para el deporte español. Su papado comenzó en abril de 2005. Aún no habíamos logrado, por ejemplo, levantar la Copa del Mundo del fútbol. Hasta que la Selección Española lo logró en el Mundial de Sudáfrica de 2010. Y de una Eurocopa, lograda en 1964, hemos pasado a tres (1964, 2008 y 2012) durante su pontificado.

Lee el artículo completo en Grada360