La vida útil del cubo de hormigón que cubre el cuarto reactor de la planta de lo que fue la central nuclear de Chernóbil llega a su fin. De ahí la construcción de un nuevo sarcófago, diseñado para un período de cien años.

Una de las paredes y parte del tejado del sarcófago que actualmente cubre el reactor N4 de la central nuclear de Chernóbil se derrumbó este martes, según ha informado el canal televisivo Russia Today. El área destruida es de unos 600 metros cuadrados.

Las autoridades ucranianas han explicado que el accidente se produjo en una sala no operativa de aparatos que, antes de la catástrofe nuclear de 1986, servían para controlar el suministro de energía a los reactores de la central. También han explicado que el sarcófago ha impedido durante más de 25 años la propagación de la radiación y que dicho accidente no ha afectado a su capacidad protectora. No obstante, los expertos insisten, desde hace tiempo, en que el sarcófago actual ya no es un sistema eficaz.

Los encargados de llevar a cabo las labores de limpieza han precisado que el derrumbe se debió a la acumulación excesiva de nieve en el tejado de la sala, al tiempo que han subrayado que no se registró un aumento del nivel de radiación en la zona, en el que se produjo un accidente nuclear en 1986 en el que murieron unas 25.000 personas y dejaron sin hogar a 130.000.

A finales de noviembre de 2012, se terminó la primera fase de construcción de una nueva cobertura para el reactor N4 y está previsto que el nuevo sarcófago esté completado en 2015.

"Es una mala señal: si se cayeron unos paneles en la sala de máquinas, no hay ninguna garantía de que no pueda comenzar a derrumbarse el 'sarcófago' construido (sobre el reactor averiado) en 1986", dijo a la agencia Interfax Vladímir Chuprov, dirigente de Greenpeace-Rusia. Por su parte, el jefe sanitario ruso, Guennadi Onischenko, asegura que la caída de unos paneles de hormigón en la sala de máquinas "no es motivo de alarma".

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  • Construcción del nuevo sarcófago