INTERNACIONAL

Antonio Arellano: el artesano peruano que fabrica los zapatos rojos del papa (FOTOS)

28/02/2013 14:01 CET | Actualizado 28/02/2013 14:02 CET
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ROME, ITALY - FEBRUARY 22: Pope Benedict XVI's shoemaker Antonio Arellano poses with the red shoes of the Pontiff on February 22, 2013 in Rome, Italy. The Pope will hold his last weekly public audience on February 27 at St Peter's Square after announcing his resignation last week. (Photo by Franco Origlia/Getty Images)

Cuando emigró desde su nativo Perú hasta Roma, Italia, Antonio Arellano nunca imaginó que él podría terminar midiendo el pie de uno de los hombre más influentes del mundo: el papa Benedicto XVI. Aún no puede creer que su pequeña tienda de zapatos, en el Borgo Pio, junto a la ciudad del Vaticano, se convirtiera en la favorita de cardinales y líderes religiosos.

El papa Benedicto XVI no utiliza zapatos de Prada, como se estaba especulando sobre su par de zapatos rojos, que habrían sido su marca personal durante su pontificado, el cual termina este 28 de febrero después de que lo anunciara publicamente.

El hombre que se encuentra detrás de estos icónicos zapatos rojos es, de hecho, hispano. Son un producto del artesano peruano Arellano, según el Washington Post.

Como ocurre con muchos otros inmigrantes, Arellano abandonó Perú en 1998 en la búsqueda de un futuro mejor. Él llegó a Roma sabiendo muy poquito del idioma, pero con el arma más poderosa que tenía en ese momento: su destreza haciendo zapatos.

Después de levantar su negocio, de repente, Arellano comenzó a recibir visitas de algunas personalidades religiosas, hasta que finalmente un día conoció al cardenal Joseph Ratzinger Aloisius, quien más tarde se convertiría en el 265º papa.

"Cuando era cardenal, entraba como cualquier persona a recoger sus zapatos reparados", cuenta Arellano a la agencia Reuters.

Con las medidas de los zapatos del líder de la Iglesia Católica en sus manos, Arellano, de 42 años, pudo crear los mocasines que Benedicto usó durante la ceremonia de beatificación del papa Juan Pablo II en 2011.

"El papa es tratado como el resto de los clientes. No acepta favoritismos y paga como el resto", aseguraba a los medios peruanos.

Y ahora que la transición ha comenzado y su cliente se marcha, Arellano dice que sólo espera que al próximo papa también le gusten sus creaciones.

"En el futuro, el nuevo papa, esperemos que sea mi cliente, si lo es, aleluya, otro más (...) Trabajar para él sería fantástico", comenta el artesano a Reuters.

Y según el Papa, que no va a seguir utilizando el colorido par de zapatos después de este mes, va a seguir manteniendo la tradición de llevar diseños confeccionados por artistas hispanos, cuando cambie sus actuales zapatos por los mocasines marrones que le regalaron unos zapateros durante un viaje a León, México, el año pasado, informa Reuters.

Antonio Arellano diseña los zapatos del papa

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