A Dennis Rodman le gusta el baloncesto. En todas partes, también en Corea del Norte. La estrella del deporte estadounidense, ahora retirado de la competición, acudió en Pyongyang a un partido junto al dictador Kim Jong-un, que a tenor de las fotos distribuidas por la revista Vice, se lo pasó muy bien.

La agencia china Xinhua informó de los detalles. Se enfrentaron doce jugadores norcoreanos y cuatro del equipo norteamericano Harlem Globetrotters, divididos en dos equipos de ocho.

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"Soy un amigo personal del mariscal Kim Jong-un y del pueblo de la República Popular de Corea" del norte, aseguró el jugador, que consideró "lamentable" el estado de las relaciones entre ambos países.

Rodman, de 51 años y pentacampeón de la NBA, llegó el martes a la capital norcoreana con una delegación de jugadores y entrenadores en un gesto de buena voluntad de la "diplomacia del baloncesto".

El jugador se defendió en su cuenta en Twitter de los ataques por el viaje: "No soy un político. Kim Jong-un y el pueblo norcoreano son fans del baloncesto. Quiero a todo el mundo. Punto. Fin de la historia", aseguró.