MALTA.- La cumbre de la Unión Europea de este jueves y viernes contará con un nuevo líder. Se trata de Joseph Muscat, flamante primer ministro de Malta, que fue elegido con una mayoría histórica en las elecciones celebradas este sábado. Hace 15 años que en Malta no gobernaba el Partido Laborista. En los últimos 26 años, la izquierda sólo ha dirigido el país durante dos de ellos.

Una campaña que apeló al conjunto del país en vez de sólo a los laboristas, el hartazgo del Gobierno y casos de corrupción son parte de la clave del éxito de la izquierda maltesa. Su triunfo bebe de una sociedad dolida con el centro-derecha, que hace dos años se opuso a la introducción del divorcio. El laborismo, que se mostró a favor, logró capitalizar el éxito del "sí" en la consulta. En paralelo, Muscat logró hacer olvidar al país la herencia de Dominic Mintoff, ex primer ministro del partido hasta los años 80, percibido como un líder violento y proteccionista por buena parte del país, pero reivindicado por el núcleo duro del laborismo.

hamrunEl país, el más pequeño de la Unión Europea, con 413.000 habitantes, está muy polarizado políticamente y, salvo excepciones, el partido ganador supera al perdedor por cuatro o cinco puntos porcentuales del voto. En esta ocasión, según los resultados preliminares, el laborismo de Muscat logró el 55% de los votos, mientras que el Partido Nacionalista, de centro-derecha y liderado por el hasta ahora primer ministro, Lawrence Gonzi, se quedó en el 43%. Un tercer partido, verde y de izquierdas, no superó el 2%.

Tras conocer el resultado, el líder laborista mencionó casi más a los que no votaron por él que a sus propios partidarios, en línea con su campaña, llena de guiños a los nuevos votantes y a los que decidieron votar al laborismo por primera vez y a los hombres de negocios. "Malta no es de los ganadores de las elecciones, es de todos" aseguró a través de Twitter.

¿Y la crisis? En realidad, en Malta no ha tenido un gran impacto. Las últimas previsiones de la Comisión Europea auguran un crecimiento del 1,5% para este año. El desempleo nunca llegó a superar el 7% desde que comenzó la crisis. Las islas, que atraen negocios extranjeros gracias a una baja fiscalidad, reciben además una generosa partida de fondos europeos para mejorar la calidad de vida del país, hasta hace unas décadas muy rural y desfavorecido.

El nuevo primer ministro pretende modernizar el suministro energético del país al apostar por el gas, avanzar en derechos civiles en un país fuertemente influenciado por la Iglesia Católica y elevar el perfil de su país en Bruselas, donde el presidente francés, François Hollande, asegura esperarlo con impaciencia para luchar por el crecimiento y el empleo.

Una marea de partidarios del nuevo primer ministro se echaron a las calles hacia el mediodía de este domingo, jornada en la que se contaron los votos del sábado. Los atascos se sucedieron en las principales calles del país, tomadas por cientos de coches, banderas y bocinas, mientras que en la sede del partido laborista, en la ciudad de Hamrun, se concentraron miles de partidarios de Muscat para aclamarle (en la foto).