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Francia 0 - España 1: San Valdés en Saint-Denis (FOTOS, VÍDEOS)

26/03/2013 20:29 CET | Actualizado 26/05/2013 11:12 CEST

Objetivo conseguido. En los peores momentos, España siempre responde. Pese a tenerlo todo en contra, La Roja ha sabido remar a contracorriente en Saint-Denis y ha conquistado París demostrando solidez defensiva y gran juego en ataque.

Aunque las ocasiones no fueron muchas, España fue mejor y el resultado terminó haciendo justicia. Francia, bien posicionada y correosa en la presión, trató de buscar las cosquillas a los laterales españoles (Arbeloa y Monreal), con las apariciones de Ribéry y Benzema por los costados.

El inicio fue complicado y parecía que Francia iba decidida a por el partido. Así fue hasta que Iniesta encontró al propio Monreal, éste apuró la línea de fondo y centró a Xavi Hernández, titular de nuevo. El cerebro de España mandó el balón alto. Fue un aviso de lo que terminaría siendo el gol de la victoria.

Antes quedaban muchos minutos de sufrimiento, con llegadas de Francia a la espalda de Piqué, como la que casi supone el primer tanto de los galos. Fue Ribéry quien se plantó sólo ante Valdés, pero el guardameta se graduó con honores en París con una actuación formidable. Salió al cruce, achicó espacios y evitó el tanto con la rodilla derecha. El susto había pasado.

La segunda parte brindó mejor juego de España gracias a un cambio táctico fundamental: Xavi tomó la manija en el doble pivote y Xabi Alonso se incrustó entre las líneas francesas. Así llegó una gran jugada que a punto estuvo de significar el primer tanto, obra de Iniesta. El albaceteño no consiguió superar el guante de Lloris, que envió a la esquina.

Llegaba y llegaba España y se iba diluyendo Francia. En una de esas, Pedro envió un balón comprometido a Monreal. Éste aceptó el reto y luchó por él hasta adelantarse a su par. Con el esférico en su poder, levantó la cabeza y centró casi con los ojos cerrados. El balón botó un par de veces en el área mientras se paseaba ante el portero francés. De repente, el mismo que había iniciado la jugada, Pedro, aparecía como una bala para tocar con lo que pudo el cuero e introducirlo, con más tensión que precisión, en la red.

El gol aliviaba la espera a falta más de veinte minutos para el pitido final. Las cosas se pusieron mejor cuando Pogba decidió autoexpulsarse en dos jugadas absurdas. Con uno más, España pareció controlar el partido hasta que Arbeloa casi emula al recién expulsado con una falta tonta que dio ese última oportunidad que dan las películas.

Fue en un balón colgado desde la izquierda que remató Evra y que el 'santo' Valdés acertó a despejar con grandes reflejos. Fue el broche a una gran actuación del portero, gran sustituto de Casillas en el marco.

España es ahora primera de grupo y depende de sí misma para acceder al Mundial de Brasil 2014. Francia deberá esperar un fallo de La Roja o conformarse con la repesca.

Francia-España

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