INTERNACIONAL
14/05/2013 08:24 CEST | Actualizado 13/07/2013 11:12 CEST

La agencia Associated Press acusa a la Casa Blanca de espionaje

Gtres

¿Espió la Casa Blanca a periodistas de la agencia Associated Press? Eso asegura el consejero delegado de la agencia, Gary Pruitt, quien afirma que las autoridades federales pincharon entre abril y mayo de 2012 al menos 20 de sus líneas en Nueva York, Washington y Hartford (Connecticut).

Pruitt ha denunciado esta situación en una carta enviada al Departamento de Justicia, en lo que ha calificado de un "intrusismo sin precedentes". "Estos registros revelan potenciales comunicaciones con fuentes confidenciales a lo largo de un período de dos meses en todas las actividades de recopilación de información llevadas a cabo por AP".

El Departamento de Justicia habría realizado estas averiguaciones en el marco de un mandato judicial para investigar presuntas revelaciones de información gubernamental clasificada. Por el momento, la agencia federal no se ha pronunciado al respecto.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, salió rápidamente al paso y emitió un comunicado en el que afirmaba que "más allá de las informaciones periodísticas", no tienen "conocimiento alguno de ningún intento del Departamento de Justicia de buscar registros telefónicos de AP".

Carney subrayó que la Casa Blanca "no está involucrada en ninguna decisión tomada en relación con investigaciones criminales, ya que esas cuestiones son manejadas de manera independiente por el Departamento de Justicia".

"SE VEN POR ENCIMA DE LA LEY"

Sin embargo, el congresista republicano por California Darrell Issa, presidente de comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes, criticó a la Administración del presidente Barack Obama por las revelaciones de la agencia de noticias.

"Los estadounidenses deberían tomar nota de que los funcionarios de alto nivel de la Administración Obama se ven a sí mismos por encima de la ley y están envalentonados por la creencia de que no tienen que responder ante nadie", aseguró Issa en un comunicado.

La agencia de noticias conoció esta información el pasado viernes en una carta enviada por el fiscal Ronald Machen del Departamento de Justicia en Washington.

William Miller, portavoz de Machen, eludió referirse al caso y se limitó a asegurar que la fiscalía sigue todas "las leyes aplicables, regulaciones federales y normativas del Departamento de Justicia cuando se emiten mandatos judiciales para acceder a registros de llamadas de organizaciones periodísticas", en un correo electrónico enviado al diario The Wall Street Journal.

EL 'CASO BLOOMBERG'

El caso de AP no es único. La agencia Bloomberg se encuentra inmersa en un lío similar tras admitir que sus periodistas emplearon los terminales de datos financieros de la firma para saber qué información consultaban sus clientes y, así, obtener noticias sobre ellos. "Nuestros periodistas no debían haber tenido acceso a datos considerados del cliente. El error es inexcusable", reconoció el director de Bloomberg News, Matthew Winkler en un editorial publicado en la página de internet de la agencia.

Bloomberg cuenta con más de 315.000 terminales, que permiten a sus clientes realizar análisis y operaciones financieras y recibir un flujo constante de información, un servicio ampliamente utilizado por empresas, bancos e instituciones en todo el mundo.

El presidente y consejero delegado de la firma, Daniel Doctoroff, explicó por su parte que un cliente "señaló recientemente su preocupación" por esta posibilidad y reconoció que "aunque hace mucho tiempo que hemos permitido a nuestros periodistas el uso limitado de datos de clientes, reconocemos que fue un error".

El asunto trascendió la semana pasada, cuando se supo que Goldman Sachs planteó hace un mes sus sospechas de que los periodistas de Bloomberg usaron información obtenida de los terminales situados en el banco. Doctoroff afirmó que la información que los periodistas podían ver no incluía acceso a datos sobre carteras de valores, mensajes de los clientes o qué valores consultaban los clientes.

En todo caso, tanto Winkler como Doctoroff aseguraron que se han tomado medidas y se ha cambiado la política de la compañía para corregir ese acceso.

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