INTERNACIONAL
15/05/2013 08:16 CEST | Actualizado 14/07/2013 11:12 CEST

Francia entra oficialmente en recesión y Alemania apenas crece

AFP

Francia ha entrado oficialmente en recesión con una caída del 0,2% de su producto interior bruto en el primer trimestre. Esta caída sigue a una contracción similar en el último trimestre de 2012, según ha anunciado el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos.

Pero de las consecuencias de la crisis y de las políticas europeas de austeridad no se libra nadie. Ni siquiera Alemania. Los últimos datos para Merkel no son nada halagüeños: la economía alemana creció apenas un 0,1 % en el primer trimestre aunque logró frenar la contracción del 0,7 % en el último trimestre de 2012.

En conjunto, la eurozona ha vuelto a contraerse un 0,2% durante el primer trimestre -una caída más moderada que el 0,6% del anterior trimestre- y encadena así el cuarto trimestre consecutivo en recesión. En términos interanuales, el retroceso es del 1%, según los datos publicados este miércoles por la oficina estadística Eurostat.

CAE EL CONSUMO PRIVADO EN FRANCIA

Para el conjunto de 2012, el Instituto francés mantiene su previsión de crecimiento cero, después de haber revisado a la baja la estimación de crecimiento en el tercer trimestre de 2012 (0,1% en lugar del 0,2% inicial).

El único elemento ligeramente positivo fue la variación de existencias de las empresas, que aportó una décima al PIB.

El consumo privado bajó un 0,1% entre enero y marzo, después de haberse mantenido estable en los tres últimos meses de 2012. El descenso de los gastos en inversión fue más intenso, de un 0,9%.

En cuanto al comercio exterior, las exportaciones siguieron bajando en el primer trimestre (un 0,5 % menos después de haberlo hecho un 0,7% menos entre octubre y diciembre) al tiempo que las importaciones dejaron de retroceder y se recuperaron un ligero 0,1%.

El Gobierno francés indicó, tras hacerse públicas estas cifras, que mantiene su previsión de crecimiento del 0,1 % para 2013.

ALEMANIA, ESTANCADA

Por su parte, el débil crecimiento del primer trimestre de este año en Alemania fue atribuido en parte a las consecuencias de un invierno especialmente duro que hizo que disminuyera la actividad en determinados sectores de la economía como la construcción.

Los impulsos positivos vinieron casi exclusivamente del consumo privado, que creció en el primer trimestre del año, después de haber bajado en el último trimestre de 2012.