POLÍTICA

Joan Baldoví, el 'Pepito Grillo' de Rajoy: "Cuando fallen la familia y el trabajo en negro, la situación puede explotar"

25/05/2013 14:33 CEST | Actualizado 25/07/2013 11:12 CEST

Antes de desvestirse en el Congreso de los Diputados, Joan Baldoví (Sueca, Valencia, 1958) le pidió permiso a su mujer. Días antes, un compañero de partido en el que confía le había respondido con un cometario de esos que, medio en broma, medio en serio, no acaban de responder en ningún sentido. “¡Pero qué poca vergüenza tienes!”, cuenta que le dijo. Sin embargo, a la pareja del diputado de Compromis-Equo le pareció bien.

Ensayó meticulosamente frente al espejo antes de hacer su “striptease interruptus” ante Mariano Rajoy, pero los nervios le traicionaron. La corbata se le enredó con las gafas ante los gritos de la bancada popular y los nervios del presidente de la cámara, Jesús Posada. Su mensaje, una crítica al Gobierno por “desvestir impúdicamente la iniciativa legislativa popular” y dejar desnudos a miles de desahuciados, se contagió de tuit en tuit, de muro en muro en Facebook.

VÍDEOS: LOS MEJORES MOMENTOS DE BALDOVÍ

Es en las redes sociales donde se siente cómodo Baldoví, también concejal de Servicios Sociales en su pueblo y maestro de profesión. Las considera un aliado perfecto para conectar con la ciudadanía, sobre todo la más joven, más abierta, dinámica y recelosa de mayorías absolutas. Los cuatro sobres que le enseñó a Rajoy en otra ocasión, uno de los momentos que recuerda con más cariño, fueron vistos casi 250.000 veces a través del canal de Youtube de El HuffPost, un número que triplica los votos que obtuvo por Valencia. Baldoví, que lo único que lamenta es el tono "faltón" y "desconsiderado" de Rajoy, desarrolla cuanto puede la máxima “el medio es el mensaje”, la teoría de Marshall McLuhan que explora la importancia y la influencia del cómo en lo que se dice.

-¿Es su manera de hacer política la única forma que tiene de llegar a los ciudadanos o a sus electores?

Te contestaría con otra pregunta. Si no hubiera hecho esos gestos, ¿estaríamos aquí sentados para esta entrevista?

- […]

Para un partido con un solo diputado es muy difícil llegar. Estamos en el Grupo Mixto, con ocho formaciones diferentes y 18 parlamentarios. La pregunta del striptease era la primera que pude hacer en 15 meses al presidente del Gobierno. La siguiente la volveré a tener en 2015 y sólo el año que viene tendré una a un ministro. He comprobado muchas veces que si no hago una cosa diferente, mi mensaje no llega. Pero mis intervenciones tienen mucho que ver con el argumento que trato de desarrollar. En el caso de los sobres, entendía que era algo que compartían muchos ciudadanos.

-¿Pronunciar un discurso mientras se hace un striptease no perjudica la credibilidad del mensaje?

A veces algunos medios, claramente decantados, me tachan de payaso o pandillero, pero si el mensaje no llega, no hay tal mensaje. Lo volveré a hacer, porque trato temas tan serios como la financiación ilegal del PP o los desahucios.

-¿Aplasta la mayoría absoluta del PP las posibilidades de hacer política de grupos pequeños?

Desde luego. Comienza por constituir un grupo mixto mastodóntico y con una formación que tiene más diputados que los demás: Amaiur. En otros casos se ha hecho una excepción permitiendo un grupo propio. Con un grupo mixto de menos diputados podríamos hacer mucho más.

-PP y PSOE caen en las encuestas a medida que suben otros partidos, hasta ahora con influencia limitada. ¿Ha tocado freno el declive del bipartidismo?

No ha tocado fondo. La teoría de los vasos comunicantes, por la cual cuando baja uno de los partidos sube el otro, se ha roto. El próximo parlamento será completamente diferente. Tendremos que aprender a funcionar de otra forma. Esta puede ser la última vez en mucho tiempo en que se alique así una mayoría absoluta. Los pequeños partidos se están moviendo mejor. Son especies mejor adaptadas al nuevo medio. Estamos consiguiendo lo que nunca antes: llegar a mucha más gente directamente. Es un demérito de los grandes y mérito nuestro, que nos movemos mejor en ámbitos como internet o las redes sociales.

-¿Un buen candidato del PSOE frenaría el ascenso de grupos más pequeños?

Lo único que haría sería frenar su propia sangría. La tendencia del PSOE tampoco ha tocado fondo y los nombres que veo para la renovación tampoco me inspiran entusiasmo.

-¿Es Rubalcaba un buen candidato para 2015 o está amortizado?

A mí me gustaría que repitiese [ríe]. Con unos niveles de desaprobación de casi del 90%, es un candidato plenamente amortizado. Pero no quiero meterme en otro partido. El PSOE puede parar la sangría, pero el declive de los dos grandes partidos es evidente. Se pueden dar situaciones como la italiana o la griega en España.

-Durante el debate sobre el día oficial de condena del franquismo [una propuesta de IU que naufragó en el Congreso], el portavoz del PP rescató la frase “contra Franco vivíamos mejor”. ¿Y si vuelve Aznar? ¿Contra Aznar vivirían mejor?

Aznar ha hecho lo que muchos. Se retiró y designó a dedo a su sucesor y luego le ha hecho la vida imposible. Incluso pretende volver. A nosotros no nos gustaría nada [que volviese]. Representa lo peor de la caspa de la derecha española y el ejemplo perfecto de la puerta giratoria que va de la política a las empresas. Ya sabrá el PP con quién tiene que apostar, pero los ciudadanos no lo aceptarían después de ver lo que hizo Aznar: meternos en una guerra ilegal con mentiras. Sólo se mantiene porque una parte reaccionaria del PP y de la prensa lo apoya.

-¿Es el declive del bipartidismo inversamente proporcional al aumento de la conflictividad social y las manifestaciones que piden cambiar el sistema político? ¿Hasta cuando subirá la temperatura en la calle?

Si se empeñan en recortar, recortar y recortar el gasto, la conflictividad seguirá subiendo. Percibo en la gente el desánimo y la tristeza que puede llevar a muchos que todavía no se manifiestan a protagonizar un estallido social.

-¿Por qué no han saltado las costuras del país, con el paro, escándalos como el de las preferentes o la corrupción?

Los que hemos sido alcaldes o concejales de servicios sociales lo percibimos a diario. Todavía hay un colchón muy grande que es la familia. Muchísimos jubilados mantienen a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Además, todavía hay una gran bolsa de mercado negro que permite a mucha gente ir trampeando. Todavía hay muchas chapuzas caseras, muchos autónomos que han cerrado sus empresas pero mantienen una actividad en negro. Si se sigue deteriorando la situación y falla todo esto, la situación puede explotar.

-¿Apoya Compromis los escraches, los intentos por rodear y tomar el Congreso? ¿Se están cruzando líneas rojas?

Las comprendo. Si te tiras un año hasta triplicar el número de firmas necesarias para presentar una Iniciativa Legislativa Popular y luego ves en qué se ha convertido todo ese esfuerzo, entiendo que los ciudadanos se defiendan. Entiendo el cabreo, pero no que a muchos políticos les preocupen las manifestaciones pero no las consecuencias sociales de sus políticas. Que se esté apoyando a los bancos y no a las personas. Si la gente percibe que los bancos siguen sin perder y las personas normales y corrientes siguen perdiendo, lo normal es que la gente lo diga y muestre su cabreo.

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