INTERNACIONAL

La UE quiere saber si el espionaje estadounidense alcanzó a ciudadanos europeos

12/06/2013 17:39 CEST | Actualizado 12/06/2013 17:43 CEST
GETTY

La Unión Europea tiene dudas sobre el alcance del espionaje estadounidense. La comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, ha pedido a EEUU "respuestas concretas" sobre la protección de datos de los ciudadanos, tras conocerse el escándalo del programa PRISM de la Agencia de Seguridad Nacional.

En medio del debate para la reforma de la Ley de Protección de Datos de la UE que estará lista para 2016, la también vicepresidenta de la Comisión Europea ha enviado al fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, una carta con siete preguntas, desarrolladas cada una en varios puntos, en las que plantea su inquietud sobre la posible incursión de la inteligencia estadounidense en la privacidad de los ciudadanos europeos.

"Espero respuestas rápidas y concretas el próximo 14 de junio", ha demandado Reding tras mostrar su preocupación ante una "situación vista con gravedad por la opinión pública de este lado del Atlántico". Ambos líderes se reunirán este viernes en Dublín para tratar este y otros asuntos.

"¿El programa PRISM y los que forman parte de él tiene solo por objeto recoger datos de ciudadanos y residentes estadounidenses o también de otros ciudadanos terceros, incluidos los europeos?", es la primera cuestión de la carta. "¿Los datos se recogen bajo el precepto de seguridad nacional e inteligencia? ¿Cómo definen ustedes esos conceptos?", continúa.

El programa PRISM permite vigilar comunicaciones digitales de nueve grandes proveedores de internet en EEUU y según el presidente estadounidense, Barack Obama, se aplica sólo a comunicaciones en el extranjero.

LA BASE DE LA RELACIÓN UE-EEUU

Además de exponer las dudas de la UE ante el escándalo, Reding ha recordado a Holder que "el respeto por los derechos fundamentales y el estado de derecho es la base de la relación UE-EEUU. Este entendimiento común ha sido, y debe seguir siendo, la base de nuestra cooperación en el área de Justicia".

En 2012, la vicepresidenta ya mostró su preocupación por las consecuencias de la Patriot Act, la legislación antiterrorista aprobada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, por sus posibles efectos secundarios para los europeos.

"El programa PRISM puede mermar la confianza de los ciudadanos europeos en las empresas estadounidenses", resalta Reding.

Desde que el exagente de la CIA, Edward Snowden, revelara la pasada semana los programas de espionaje de la agencia de seguridad estadounidense, la agencia ha quitado hierro a las filtraciones.

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