INTERNACIONAL

Un joven fallece durante la última noche de manifestaciones masivas en Brasil (VÍDEO)

21/06/2013 08:48 CEST | Actualizado 21/06/2013 10:39 CEST
EFE

Más de un millón de brasileños se han manifestado este jueves en un centenar de ciudades de todo el pais en el marco de la gran protesta social que comenzó la semana pasada por el aumento de las tarifas de transporte público. Aunque las marchas han sido pacíficas en general, se han registrado disturbios en una decena de localidades y un joven ha fallecido atropellado en Sau Paulo.

La protesta más masiva se ha producido en Río de Janeiro, unas 300.000 personas han marchado desde Cinelândia hasta el Ayuntamiento, según fuentes de la policía militar. El Hospital Municipal Souza Aguiar ha informado de que ha atendido a 36 personas por las heridas sufridas en los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, la mayoría con contusiones, impactos de balas de goma y por los gases.

Los medios de comunicación brasileños sitúan el balance de afectados entre 62 y 80 heridos, entre ellos el periodista de Globo News Pedro Vedova, al que le han disparado una bala de goma a la cabeza.

Un grupo de 200 manifestantes ha intentado tomar el Ayuntamiento carioca y ha arrancado vallas y quemado coches, lo que ha provocado fuertes enfrentamientos con los agentes. Según el diario Folha, los manifestantes han lanzado morteros y la policía ha respondido con gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma.

'OCUPA Y RESISTE'

En Brasilia, unas 20.000 personas han inundado el centro de la capital para marchar hacia el Congreso, según la policía militar. La mayoría de los manifestantes se ha concentrado de forma pacífica frente a la explanada conocida como Espejo del Agua, pero un grupo ha intentado asaltar el Congreso bajo la consigna "Ocupa y resiste". Ha conseguido romper el cordón policial de 3.500 efectivos, haciendo estallar sacos de pólvora cargados con canicas.

Se han producido situaciones similares en la sede del Ministerio de Exteriores y en ambos casos, los uniformados han lanzado gases lacrimógenos y han cargado contra la multitud para dispersarla.

El Servicio Médico de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) ha atendido a total de 31 personas en Brasilia, once de las cuales han tenido que ser hospitalizadas. El caso más grave es el de un joven que tiene una bala de goma alojada en el cráneo.

UN MUERTO EN SAO PAULO

En la localidad de Ribeirio Preto (Sao Paulo) un joven de 18 años de edad, identificado como Marco Delefrati, ha muerto y otras 11 personas han resultado heridas, al ser arrolladas por un coche durante la manifestación que ha congregado a unas 25.000 personas.

En un vídeo colgado en internet se ve cómo el coche atropella a esta docena de personas en su intento por saltarse el bloqueo impuesto por los manifestantes en una de las calles de Ribeirio Preto.

La Policía Militar ha conseguido detener al conductor del vehículo, pero se lo ha llevado a otras instalaciones para evitar que sea linchado por los manifestantes.

REUNIÓN DEL GOBIERNO

En este contexto, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha convocado a sus principales ministros a las 9.30 horas del viernes (14.30 horas en España) para definir la postura del Gobierno ante la creciente tensión en las calles.

Las movilizaciones comenzaron hace dos semanas de forma pacífica en Sao Paulo por la subida del precio del transporte público de 3 a 3,20 reales, pero se tornaron violentas el pasado viernes, a causa de la represión de la Policía Militar.

Desde entonces, miles de personas han tomado las calles de las principales ciudades para protestar, ya no solo por estas tarifas, sino también por los efectos sobre la Hacienda Pública de la Copa Confederaciones, el Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpiadas de 2016.

En respuesta, al menos once ciudades, incluidas Río de Janeiro y Sao Paulo, han accedido a cancelar el aumento del precio del transporte público o a aplicar una reducción, según los casos, pero no han conseguido calmar las calles.

Rousseff ha apoyado las protestas desde un principio y ha subrayado su carácter democrático porque persiguen "un Brasil mejor". Así, se ha mostrado dispuesta a escuchar "las voces de la calle", pero todavía no ha anunciado medidas concretas.