El Ministerio de Fomento ha prohibido las copas en su sede. Desde el pasado lunes, según fuentes de este departamento, en la cafetería de las oficinas centrales ya no se sirven bebidas de alta graduación.

Los funcionarios se enteraron de esta noticia a través de una nota de Oficialía de Mayor, en la que se especificaba el nuevo horario de la cafetería y en la que se apostillaba esta medidas relacionada con los combiandos.

De esta manera, el departamento que dirige Ana Pastor se convierte en el último ministerio que no permite tomar en su sede un gin tonic o un whisky. Esta medida se ha tomado con la nueva concesión de la cafetería.

Desde el Ministerio de Fomento explican a El Huffington Post que han decidido que no se pueda servir alcohol de alta graduación porque consideran que “no es apropiado”.

¿Y EL RESTO DE MINISTERIOS?

En el resto de sedes del Gobierno tampoco ofrecen este tipo de alcoholes en sus cafeterías (si las tienen). Por ejemplo, en La Moncloa solo se puede tomar vino y cerveza.

En el Ministerio de Defensa dejaron de servir copas desde hace varias décadas, aunque se puede tomar cerveza. En el departamento de Empleo también se prohibió hace años este extremo.

Vino y cerveza están permitidos en el comedor del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ubicado en el Paseo del Prado.

En el complejo ministerial de Cuzco, en el que se encuentran las oficinas centrales de los ministerios de Economía y Competitividad y de Industria, Energía y Turismo (así como algunas dependencias de Hacienda y Administraciones Públicas), en la cafetería se puede tomar vino, cerveza, vermú y cava.

También vino y cerveza está en la carta de la sede del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en la madrileña calle de Alcalá.

A pocos metros se encuentra el Palacio de la Aduana, que alberga el despacho del ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. Actualmente, la cafetería está cerrada, a la espera de realizar una nueva contratación.

En Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se puede pedir solo cerveza en la cafetería.

Pero los funcionarios que trabajan en los servicios centrales de Justicia, Exteriores e Interior no tienen el lujo de tener este servicio. Si quieren tomar algo, tienen que ir a algún establecimiento en la calle.

POLÉMICA EN EL CONGRESO

Aunque no está vinculada directamente, esta decisión de Fomento ha coincidido con la polémica surgida por las subvenciones a los combinados en el bar del Congreso de los Diputados. Según el listado de productos, sus señorías podían tomarse un gin tonic por 3,5 euros.

La Cámara Baja, tras las críticas aparecidas en los medios, en las redes sociales y por parte de algunos partidos, decidió sacar finalmente este tipo de bebidas de alta graduación de la lista de precios limitados.

En las cafeterías también se hace política y son escenario de algún que otro secreto.