Hubo una época en la que Luis Bárcenas se alojaba en los hoteles más exclusivos del planeta, comía en los restaurantes que expiden cuentas con varios ceros y disfrutaba de inolvidables tardes de esquí. Pero desde la noche del jueves el extesorero del Partido Popular se enfrenta a la realidad en la madrileña cárcel de Soto del Real.

Esta es la nueva vida de Luis Bárcenas, alejada ya de marisquerías y de sus paseos por el Barrio de Salamanca -la exclusiva zona de la capital donde tiene su domicilio particular-. Tras dictar el juez Pablo Ruz su ingreso en prisión (incondicional y sin fianza), Bárcenas fue trasladado al modulo de ingreso de esta prisión.

Allí, según fuentes judiciales, coinciden todos los nuevos presos. La primera noche la ha pasado en una celda compartida, junto a otro reo. Los nuevos presos reciben un kit de aseo, que se va renovando conforme a las necesidades. Entre las cosas que reciben, pasta de dientes, un cepillo, un peine, papel higiénico y lejía, para limpiar la celda si lo desean.

Trasladado en un furgón de la Guardia Civil, Bárcenas llegó con 90 euros en el bolsillo que le fueron requisados y se fue a la cama habiendo cenado sólo una manzana.

En la prisión se le sometió a la identificación correspondiente para lo que se le tomaron varias fotografías y también tuvo derecho a la denominada 'llamada de ingreso'.

Por poco, Bárcenas no ha coincidido en esta mediática prisión con el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, que la abandonó la semana pasada tras anularse la causa principal por la que se le investiga. No obstante, en esta cárcel sí permanece otro de los símbolos de los grandes empresarios caídos en zona oscura, el expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán.

En la prisión se cubren las necesidades básicas de los presos. Además, Bárcenas puede recibir por parte de sus familiares una aportación de cien euros semanales, que se ingresan en una tarjeta y que puede gastar en el economato (donde puede adquirir comida y tabaco).

LA RUTINA EN LA CÁRCEL

El nombre oficial de esta cárcel es Centro Penitenciario Madrid V. Según los datos del Ministerio del Interior, la parcela cuenta con 633.000 metros cuadrados, de los que 78.196 son superficie construida.

En total hay 1008 celdas (además de 174 complementarias).

soto real

En torno a las 8.00 horas comienza el día para un preso en Soto del Real. La primera parte de la jornada está dedicada al aseso y la limpieza de la celda. Media hora más tarde, suelen ir a desayunar los presos y, posteriormente, tienen un tiempo de patio o para actividades hasta la comida (que se sirve sobre las 13.30 horas).

Después suben a sus celdas hasta las 16.30 horas aproximadamente, momento en el que vuelven a tener tiempo de patio o actividades hasta la hora de la cena, que se sirve en torno a las 20.00 horas.

Los presos están de nuevo en sus celdas para dormir a las 21.30 horas habitualmente.

La cárcel de Soto del Real cuenta con espacios comunes como un polideportivo, el salón de actos donde se proyectan películas, una capilla para asistir a misa los domingos o lugares habilitados para talleres y otras actividades programadas.

LA EDAD DORADA

Este tipo de vida contrasta con la época, al estilo de El gran Gastby, que ha protagonizado Bárcenas. En la información remitida al juez Pablo Ruz por un banco en Suiza se detallaba esta auténtica 'edad de oro'. El exsenador aprovechaba sus traslados a Suiza -país en el que llegó a acumular 48,2 millones de euros- para esquiar.

La nieve es una de las grandes pasiones del que fuera el mayor guardián de las finanzas del Partido Popular. La trama Gürtel organizó un viaje para Bárcenas, Francisco Correa, y el exalcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda a Finlandia, en el que se incluyó un paseo en trineo tirado por huskies.

En los documentos remitidos por el banco suizo se desvelaba que el extesorero también se escapaba a Lyon para comer en restaurantes prohibitivos y que además citaba a su contacto en la entidad en centros de lujo en Marbella. Asimismo, frecuentaba en la madrileña 'milla de oro' una marisquería cercana a su casa de Príncipe de Vergara.

Los muros de Soto del Real poco tienen que ver con las paredes empapeladas del lujo internacional y su despacho de la sala Andalucía en la sede del PP en la calle Génova. Ahora tendrá que acostumbrarse a la visión de los barrotes.