Renfe sólo hablaba hasta ahora de una llamada a control después del accidente de Santiago

Renfe sólo hablaba hasta ahora de una llamada a control después del accidente de Santiago

Tras el accidente de tren de Santiago, en el que fallecieron 79 personas, trascendieron los detalles de una conversación entre el maquinista y el centro de control. Francisco José Garzón Amo hablaba con Renfe momentos después del descarrilamiento y reconocía que conducía a 190 km/h en un tramo en el que hay que reducir a 80 km/h. Sin embargo, las cajas negras han revelado la existencia de una conversación con Renfe previa al accidente. Hecho que se desconocía hasta ahora.

Antes de descarrilar, el maquinista respondió desde su teléfono corporativo a una llamada de Renfe, de "quien parece ser un controlador" para darle indicaciones del camino a seguir tras llegar a Ferrol, según ha informado el Tribunal de Justicia de Galicia tras la apertura de las cajas negras.

"Del contenido de la conversación y por el ruido de fondo parece que el maquinista consulta un plano o algún documento similar en papel", señala el TSJG.

En una entrevista concedida al diario La Razón, el presidente de la compañía, Julio Gómez-Pomar, aseguraba que la conversación que facilitaron a la justicia se llevó a cabo una "vez producido el accidente".

Esta llamada puesta en manos de la justicia por Renfe junto a las grabaciones de las cámaras de seguridad sirvió para imputar al maquinista, en libertad con cargos, por homicidio "por imprudencia". "Descarrilé, que voy a hacer", dijo Garzón al personal de la compañía en esos momentos.

Las transcripciones de la conversación entre el conductor y la sala de control tras la tragedia de la curva de Angrois se incorporaron a la investigación de las causas del accidente. Más tarde, durante su declaración judicial, Garzón tampoco hizo referencia a la llamada que han destapado las cajas negras.

Tras trascender la existencia de la conversación previa al accidente, fuentes de Renfe han asegurado a El Huffington Post que "se puede hablar por el teléfono móvil corporativo" si el servicio lo requiere, pero no responden, por el momento, a si la compañía conocía la existencia de esa llamada y por qué no se ha hecho pública hasta ahora.

¿QUIÉN LLAMÓ AL MAQUINISTA?

Desde la compañía indican que "no saben" quién fue el autor de la llamada que el TSJG señala que "parece ser un controlador" y explican que de ser alguien del centro de control sabría "por dónde iba el tren" en el momento de ponerse en contacto con el maquinista.

Fuentes de la investigación han indicado a Europa Press que la Policía intenta esclarecer de dónde partió la llamada que podría haber sido el origen del "despiste" que reconoció el maquinista en su declaración. Estas fuentes señalan que se intenta determinar, tanto a través de las pruebas registradas en las cajas negras como de testigos, si pudo proceder de personal de control que viajaba en el tren siniestrado.

Sin embargo, según informaba este martes el diario El País, el interventor del tren Antonio Martín Marugán señaló en su declaración que el personal del Alvia lo componían él mismo, el maquinista, los camareros y un vigilante de seguridad, Celso Castor González, de Prosegur. El interventor declaró que solo se comunicó con el maquinista al llegar a Ourense y el vigilante dijo al juez que habló con el conductor tras el accidente.

El teléfono corporativo del maquinista se encuentra extraviado tras el impacto. Según han confirmado fuentes de la investigación a la agencia EFE el conductor pudo haberlo lanzado para frenar e intentar hacerse cargo de la situación cuando el tren descarrilaba.

RECOMENDACIONES DEL USO DEL MÓVIL

Según las directrices de seguridad de la compañía a las que ha tenido acceso Europa Press, Renfe recomienda a sus maquinistas llevar el teléfono móvil en modo silencio y que, cuando sea necesario hacer uso de este dispositivo "debido a algún tipo de emergencia o por avería o disfuncionalidad del equipo de comunicaciones autorizado, asegurarse de que no existe riesgo y limitar la comunicación a lo estrictamente necesario".

Sobre esta directriz, Renfe explica que la primera recomendación a los maquinistas es hacer un uso "responsable" de las comunicaciones y que la primera directriz de todas es "que no se despiste".