POLÍTICA

Barcina pide "pasar página" tras ser archivada su imputación en el caso de las dietas de Caja Navarra

03/08/2013 14:13 CEST | Actualizado 03/08/2013 14:13 CEST
EFE

Quiere "pasar página". Reconoció el cobro de dietas, pidió perdón, devolvió el dinero recibido y hace días, la presidenta del Gobierno foral de Navarra, Yolanda Barcina, conoció que el Tribunal Supremo no iba a imputarla por el caso de las polémicas dietas de Caja Navarra, como pidió un juzgado de Pamplona.

Ahora quiere "pasar página", dice Barcina en una entrevista con EFE. La también presidenta de UPN reconoce que vive momentos de "satisfacción" tras archivarse la causa instruida en Pamplona, en la que sí fueron imputados su antecesor, Miguel Sanz, el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y el exconsejero de Hacienda Álvaro Miranda, así como el exdirector general de la caja, Enrique Goñi.

"Mi futuro político es hoy el mismo que hace dos años, pero han sido dos años muy complicados, por la crisis económica y por cómo formaciones políticas han utilizado los juzgados", para reconocer que las dietas que cobró de la CAN eran "una práctica que ha afectado a personas de todos los partidos políticos", establecida "hace muchos años en época de bonanza económica, pero que en estos momentos no proceden".

"HE PEDIDO PERDÓN"

"Por eso he pedido perdón. Lo digo con total sinceridad, por no haberme dado cuenta de que había que haberlo cambiado un poquito antes", señala para indicar que en consecuencia, hace dos años ella misma eliminó esas dietas y propició quitar la remuneración que percibían los miembros del Gobierno de empresas públicas.

Ahora cree que "todos los políticos debemos hacer un gran esfuerzo de transparencia, ya que por la difícil situación económica hay cosas que ni se pueden ni se van a poder hacer igual que antes", cuando "quizá en toda la clase política a nivel nacional ha habido una cierta relajación en época de bonanza económica. Ahora en los tribunales hay muchísimos casos sobre la financiación de partidos".

En cuanto a la moción de censura contra ella, que no fructificó por la abstención del PSN, señala que demuestra la "heterogeneidad" de la oposición y su incapacidad para ponerse de acuerdo "a la hora de tomar decisiones ejecutivas".

Todo ello, sostiene, revela que "hoy el Gobierno de Navarra o lo lidera UPN o Bildu, un partido que no respeta nuestras leyes ni nuestra identidad", como a su juicio se vio con el "boicot que quisieron hacer en algo tan querido para los navarros como el chupinazo" de los sanfermines, retrasado este año por la colocación de una gran ikurriña ante la fachada del Ayuntamiento de Pamplona.

RENOVADA EN SU CARGO

Respecto a la situación interna de su partido, del que renovó la presidencia en abril por un ajustado 51,58 % de los votos sobre su oponente, el hasta entonces vicepresidente Alberto Catalán, asegura que trabajan de nuevo juntos ambos sectores "en la defensa de los intereses de los navarros y de nuestra identidad", y que el pronunciamiento "tan claro y rotundo" del Tribunal Supremo "ha dado fuerza y ánimo renovado" a UPN.

También defiende con firmeza la "claridad" de las cuentas del partido, auditado "continuamente" y en el que el hecho de no aceptar donaciones y no pedir créditos es "una garantía para todos los navarros, porque nunca se nos ha condonado" ninguna deuda.

Asegura que la relación con el Gobierno de Mariano Rajoy es "buena", como lo demuestra el impulso al Canal de Navarra como "única obra pública que este año apruebe el ministerio de Agricultura en España", si bien reconoce que "la difícil situación económica" ha frenado el proyecto del TAV en la Comunidad foral.

También se siente respaldada por el Gobierno de Mariano Rajoy ante la polémica surgida en los últimos meses con voces que se quejaban del supuesto "privilegio" del convenio Navarra-Estado, que Barcina defiende como "un derecho. Navarra es solidaria con el resto de España y siempre lo hemos usado con lealtad al país".