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Mourinho recupera la teoría de la conspiración

31/08/2013 12:12 CEST | Actualizado 31/08/2013 12:12 CEST

El técnico del Chelsea, José Mourinho, ha vuelto a recurrir a las teorías de las conspiración para justificar su derrota, anoche, ante el Bayern de Munich en la final de la Supercopa de Europa.

El exentrenador del Real Madrid se quejó en la rueda de prensa posterior al encuentro de que el árbitro, el sueco Jonas Eriksson, hubiera expulsado en la segunda parte a uno de sus jugadores, el brasileño Ramises, por doble tarjeta amarila.

A juicio de Mourinho, con esta decisión el árbitro "mató" el partido. Y tiró de ironía para recordar que no es el primera vez que algunos de sus equipos se queda con un jugador menos en una final. "Tengo una experiencia fantástica jugando con diez en partidos de UEFA". Ante esta situación, ironizó, se planteaba "entrenarlos así, para marcar gol".

TARJETA, SÍ

"Sí, fue una segunda tarjeta, pero no se hace nunca de esa manera. Habría que apercibirlo, usando el inglés de caballeros. No es nuevo para mi", lamentó para proseguir: "Los que sentimos, los que vivimos en el fútbol, tenemos una regla muy importante: la pasión. Si estás enamorado, no matas una final con una segunda tarjeta".

En ese contexto, recordó las veces que jugó con diez jugadores contra el Barcelona: en el Chelsea, en el Inter y en el Real Madrid y "aquí otra vez", para concluir con un "analiza y traza tus conclusiones".

El balance final del encuentro fue positivo para Mourinho en todo menos en el resultado: "Estoy muy decepcionado. En mi opinión, el mejor equipo perdió. Pasa a veces en el fútbol y esto es aceptable porque es fútbol".