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El papa Francisco: Los conventos vacíos no son "para ganar dinero" sino para acoger refugiados

11/09/2013 13:09 CEST | Actualizado 11/11/2013 11:12 CET
EFE

El papa Francisco ha sugerido este martes en su encuentro con refugiados en la sede italiana del Servicio Jesuita a los Refugiados que los conventos vacíos sirvan para acoger a refugiados.

"Queridos religiosos y religiosas, los conventos vacíos no sirven a la Iglesia para transformarla en albergues y ganar dinero. Los conventos vacíos no son nuestros, son para la carne de Cristo que son los refugiados. El Señor llama a vivir con generosidad y coraje la acogida en los conventos vacíos", ha precisado.

Es cierto, según ha añadido, que "no es algo fácil" sino que se necesita "criterio y responsabilidad" pero, sobre todo, según ha remarcado, "se requiere también coraje".

En un mensaje en el que ha destacado la importancia de servir y defender a los pobres, reconociéndolos como personas y ayudándoles a salir de su situación no solo ofreciéndoles un sandwich, se ha dirigido especialmente a la propia Iglesia para que la acogida a los necesitados y la promoción de la Justicia no se deje solo en manos de "especialistas" sino que impregne "toda la pastoral" así como la formación de los futuros sacerdotes y religiosos, el empeño de todas las parroquias y movimientos.

En los últimos días, el papa ha intensificado sus acciones contra la guerra en Siria y ha multiplicado los actos, que incluyeron una vigilia por la paz.

El papa ha recordado el "difícil, agotador, incluso violento" viaje por el que pasan los refugiados, "sobre todo, las mujeres, las madres" que "lo soportan para asegurar un futuro a sus hijos y una esperanza de vida diferente para ellos y sus familias". Por ello, ha instado a las ciudades que les acogen a esforzarse en permitir a estas personas "recuperar una dimensión humana, empezar a sonreir".

DIOS PERDONA A LOS NO CREYENTES

Este miércoles, el papa ha vuelto a sorprender al decir que "Dios perdona a quien obedece a su propia conciencia" pues "la misericordia de Dios no tiene límites si se le dirige con el corazón sincero y arrepentido" y "la cuestión para quien no cree en Dios es obedecer a su propia conciencia".

Así lo indica Francisco en una misiva de cuatro páginas que el Pontífice ha escrito al fundador del periódico La Reppublica,, Eugenio Scalfari, en respuesta a las preguntas que este le había planteado acerca de fe y laicidad.