Panrico, una de las marcas más emblemáticas del país, atraviesa una grave situación económica. La empresa ha solicitado preconcurso de acreedores y sus 4.000 trabajadores no cobraron la nómina del mes de septiembre.

UGT y CCOO de Panrico han convocado una huelga indefinida, a partir del 13 de octubre, en todos los centros de esta empresa para reclamar el abono de la última nómina.

Mañana jueves hay convocada una reunión en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) entre los representantes sindicales y la dirección de Panrico para abordar si hay capacidad, por parte de la empresa, para pagar a los trabajadores el sueldo atrasado.

Una reunión que puede modificar la convocatoria de huelga si se llega a un a un acuerdo para el abono de las mensualidades.

Fuentes de CCOO han indicado que la huelga indefinida se convoca sólo para reclamar el pago de la nómina de septiembre y que este sábado se realizará una asamblea informativa en los centros de Puente Genil y Zaragoza, mientras que los trabajadores autónomos de Panrico no se verían afectados por esta convocatoria al ser trabajadores por cuenta propia.

Panrico, que fabrica las marcas de "Donuts" y "Bollycao" solicitó este martes en Barcelona el preconcurso de acreedores con el objetivo de proteger a la compañía ya que, según fuentes financieras, los bancos comenzaron a congelar las líneas de circulante a la espera de cómo evolucionan los acontecimientos, mientras que los proveedores, preocupados también, empezaron a dejar de suministrar aceite, azúcar, harina, huevos y envases.

Según el fabricante de bollería, el objetivo de esta medida es generar el marco idóneo para proteger el futuro de la compañía y a todas las partes involucradas en su operativa: trabajadores, proveedores, bancos y clientes, y en un ejercicio de prudente administración.

EMPUJADOS POR LAS MARCAS BLANCAS

Panrico anunció hace unas semanas un plan de viabilidad en el que se prevé el despido de más de 1.900 trabajadores hasta el año 2015.

La empresa presentó a los sindicatos un plan que supone la salida, desde ahora hasta 2015, de un total de 756 trabajadores en fábrica, 483 técnicos en venta, 600 autónomos y 75 altos cargos: más de 1.900 empleados de la plantilla de 4.000 trabajadores que tiene la empresa.

La situación laboral de la empresa y su modelo de estructura de costes es el mayor escollo que tiene que solventar para ser competitiva en un mercado que desde hace cinco años ha cambiado y en el que las marcas blancas dominan, según han indicado fuentes de la industria agroalimentaria.

El Grupo Panrico, con sede en Esplugues de Llobregat (Barcelona), tiene fábricas en España -entre ellas Valladolid- y Portugal, y desde hace más de 50 años comercializa pan y bollería con marcas como Pan Panrico, Donuts, Bollycao, Donettes, La Bella Easo y Qé!.

Panrico, propiedad del fondo estadounidense Oaktree, acumula pérdidas de 700 millones de euros.