POLÍTICA

Artur Mas: Aznar demuestra "intransigencia, intolerancia y beligerancia"

15/10/2013 11:02 CEST | Actualizado 14/12/2013 11:12 CET
EFE

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha lamentado este martes que las palabras del expresidente del Gobierno José María Aznar están cargadas de "intransigencia, intolerancia y beligerancia" hacia Cataluña y sus aspiraciones democráticas.

En declaraciones a los medios tras la ofrenda floral en la tumba del expresidente catalán Lluís Companys, ha criticado que las declaraciones de Aznar son una demostración que, tras 35 años de democracia, las instituciones del Estado tienen "una mentalidad intolerante" que deberían cambiar.

Mas ha lamentado que desde que Cataluña propuso el Estatut primero, y el pacto fiscal después, solo se ha encontrado con respuestas negativas: "Con el no a todo no se construye nada".

El presidente de la Generalitat también ha aprovechado para advertir al presidente del, Mariano Rajoy, de que lo que está en juego en Catalunya no es "un cambio de cromos" ni un "juego de cartas", sino dar una respuesta madura y democrática a las demandas de los catalanes, por lo que ha reclamado celebrar la consulta.

En declaraciones a los periodistas tras su ofrenda floral en la tumba del expresidente Lluís Companys, ha defendido que lo que corresponde ahora es canalizar esa demanda ciudadana "a través del mejor mecanismo", las urnas.

Mas, que sí se ha mostrado abierto a negociar con Rajoy una mejora de la financiación, ha respondido así a las palabras de Rajoy este lunes ante los 'barones' del PP, en las que aseguró que no convertirá la financiación autonómica en un cambio de cromos con Catalunya.

CON EL "NO A TODO" NO SE CONSTRUYE NADA

El presidente catalán ha pedido a las instituciones estatales que respeten la voz muy mayoritaria del pueblo de Catalunya que reclama una consulta de autodeterminación, y ha sostenido que los catalanes no se merecen un "no' a todo".

"Con el 'no' a todo no se construye nada" ha continuado Mas, que ha asegurado que las puertas al diálogo no se cierran nunca, porque en una democracia siempre deben estar abiertas, pero ha pedido que el Estado abandone determinadas actitudes beligerantes.

"Lo que pasa es que para abrazarse hacen falta dos y para darse la mano hacen falta dos, y a veces la actitud del Gobierno es muy beligerante", ha argumentado el presidente de la Generalitat.