INTERNACIONAL

A prisión los falsos padres de la niña María, hallada en un campamento gitano en Grecia

21/10/2013 18:15 CEST
EFE

El matrimonio gitano acusado de secuestrar a la niña hallada en un campamento del centro de Grecia ha indicado este lunes ante un tribunal que la madre biológica de la pequeña se la entregó voluntariamente porque no podía cuidarla.

El descubrimiento de la menor, conocida como María, ha conmocionado al país y ha provocado miles de llamadas telefónicas con información desde todo el mundo mientras las autoridades tratan de localizar a los padres biológicos de la pequeña, tras confirmar mediante muestras de ADN que el matrimonio gitano no son sus progenitores.

Aunque la policía griega sigue sin tener pistas relevantes que sirvan para identificar a la niña, el juez ha decretado prisión preventiva para la pareja de gitanos.

La mujer, de 40 años, e identificada como Elefthería Dimopulu o Selini Salí -tenía dos documentos de identidad y la policía no sabe si alguno de los dos es auténtico- ingresó en la prisión de Korydalós, en Atenas, mientras que el hombre, Jristos Salís, de 39, lo hizo en la penitenciaría de Larissa. Ambos están acusados por la Fiscalía de secuestro de menores y posesión de documentación falsa.

En sus declaraciones ante el magistrado, en los juzgados de Larissa (Tesalia), Dimopulu aseguró que la madre biológica de la niña es una gitana búlgara, residente en Grecia, que decidió dejar a la menor con ellos poco después de nacer ésta.

CUATRO VERSIONES DIFERENTES

Jristos Salís, por su parte, dio al juez el número de teléfono móvil búlgaro de las personas que les habían entregado a la niña para poder confirmar este extremo, lo que hasta ahora no ha dado ningún resultado.

Residentes del asentamiento gitano de Fársala, donde fue hallada la pequeña, coincidieron en declaraciones con varios medios con la versión del matrimonio, y aseguraron que la pareja gitana había llegado a un acuerdo con los progenitores búlgaros de hacerse cargo de la pequeña.

En declaraciones a Efe, un portavoz de la policía de Larissa señaló que ya en sus primeras declaraciones los detenidos presentaron cuatro versiones distintas acerca de la procedencia de la niña.

En primer lugar, argumentaron que María era hija suya, en segundo que era nieta de la mujer de 40 años, más tarde que la encontraron delante de un supermercado de Fársala y finalmente que su madre biológica se la dio en adopción, pero que no siguieron el procedimiento legal para quedarse con ella.

Ante las contradicciones que presentan los testimonios de la pareja gitana, la policía griega sigue investigando la posibilidad de que la niña fuese apartada de sus padres sin su consentimiento.

MUCHAS DUDAS

El caso ha generado dudas sobre si se está robando a niños y si la pareja formaba parte de una banda de tráfico de menores más amplia, además de incrementar la desconfianza entre la comunidad romaní en el país y los griegos.

La pareja fue detenida después de que la Policía, que registró el campamento gitano en el centro de Grecia la semana pasada en busca de drogas y armas, encontrara a una niña con la tez blanca y ojos azules que no se parecía a la familia con la que estaba viviendo.

"Fue una adopción que no fue exactamente legal pero que se produjo con el consentimiento de la madre", ha explicado Constantinos Katsavos, uno de los abogados que representa al hombre en declaraciones a la prensa.

Hasta ahora más de 5.000 personas, desde Estados Unidos hasta Suecia, han telefoneado a la organización caritativa que está cuidando a María para ofrecer pistas o en busca de sus hijos perdidos. En base a sus características, la Policía cree que María, que apenas habla unas palabras de griego y solo habla en romaní, es del este o el norte de Europa.

MARÍA ESTÁ CONTENTA

Por su parte, el presidente de la organización Sonrisa del Niño, Constantinos Yiannopoulos, ha indicado a la edición electrónica del diario Kathimerini que la pequeña podría tener más de los cuatro años que se había pensado.

Según el responsable de la organización que está atendiendo a la pequeña, María tiene problemas para comunicarse, ya que solo habla romaní, pero ha asegurado a la psicóloga que la atiende que está contenta.

"En contraste con el primer día, cuando estaba en estado de 'shock', la pequeña María está ahora completamente tranquila", ha indicado. "Siente nuestro apoyo y calor" y no ha pedido ver a ningún miembro de su antigua familia, ha precisado.