Un grupo de alcaldes del PP de Málaga han protagonizado este sábado un 'escrache' a las puertas del hotel donde se alojaba la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Han tratado de bloquear el paso del vehículo oficial en el que viajaba para asistir a los actos del aniversario del Museo Picasso.

Los alcaldes y concejales del PP de municipios malagueños menores de 25.000 habitantes reclaman que la Junta pague su deuda, que cifran en más de 16,7 millones. En las pancartas que llevaban los alcaldes se leía: 'Alcaldes encerrados. La Junta no paga'.

El momento de más tensión se ha vivido a la salida desde el 'parking' del vehículo en el que iba la presidenta de la Junta, al que, según parece, han llegado a zarandear. El objetivo de los munícipes del PP, que mantienen el encierro iniciado el pasado jueves en la Delegación del Gobierno andaluz en Málaga, era reunirse "cinco minutos" con Díaz y entregarle un escrito con sus reivindicaciones.

EL PSOE CONDENA EL ACTO

El secretario general del PSOE de Málaga, Miguel Ángel Heredia, ha condenado "el acoso violento" este sábado por parte de cargos del PP y ha exigido al Partido Popular la aplicación de medidas disciplinarias.

Heredia ha denunciado "la deriva radical" de los 'populares' de la provincia, que "han pasado en apenas 24 horas de la supuesta reivindicación política al hostigamiento a la presidenta de todos los andaluces".

Por su parte, el consejero de la Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, ha reprobado "el acoso" que ha sufrido Díaz. En declaraciones a Europa Press, Jiménez Barrios ha exigido al presidente del PP-A, Juan Ignacio Zoido, que identifique a los implicados y rechace lo ocurrido "sin perder un solo minuto", porque, en su opinión, "un partido de gobierno como el PP no puede amparar que se usen acciones violentas contra las instituciones y sus responsables porque estas actitudes socavan la lealtad que debe presidir las relaciones institucionales y franquea una línea difícil de recomponer".