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Ideas de regalos artesanales: 17 objetos creados por jóvenes españoles (FOTOS)

16/12/2013 13:00 CET | Actualizado 16/12/2013 15:43 CET

Al retratista estadounidense Robert Henri (1865-1929) el arte le interesaba como un medio para vivir una vida y no como un medio para ganarse la vida. Esa idea romántica es la esencia del trabajo de muchos jóvenes artistas españoles. Con un matiz: a ellos la crisis económica les ha conducido a vivir de eso o, al menos, a intentarlo.

Rescatar viejas ideas, materializar proyectos para los que antes no se disponía de tiempo o crear productos para cubrir necesidades del día a día... todo vale mientras esté hecho a mano. Esa es la filosofía de muchos creadores que frente a las producciones en masa fabricadas por máquinas, ofrecen un valor añadido: el de la dedicación y el mimo personal.

Detrás, están historias como las de Miguel Sánchez, Sara Herranz o Adriana García, creadores de sus sueños y de sus marcas.

1. Miguel Sánchez y Patricia Lázaro

"Puede ser el regalo perfecto", comenta Miguel Sánchez (28) sobre su colección de vajillas estampadas con motivos viejunos. Su proyecto se llama Chichinabo Inc. y lo que busca es recuperar temáticas tradicionales "menospreciadas por rancias": imágenes de bares de abuelos, jubilados de vacaciones en el Levante o familias viajando en un crucero por el Mediterráneo. Momentos cotidianos trazados sobre platos, cerámicas, cuencos o textiles del hogar.

"Las baratijas, todo aquello que es de chichinabo o incluso aquello que por cotidiano pasa desapercibido es objeto de nuestra inspiración y lo llevamos a nuestras colecciones", explica Miguel, que estudió diseño gráfico y trabaja como ilustrador. Su compañera en la aventura de dar protagonismo a lo olvidado es Patricia Lázaro (30), licenciada en Publicidad.

Además de estas colecciones y de sus trabajos para el Mercado de San Miguel de Madrid (delantales y servilletas estampados con motivos gastronómicos), customizan vajillas para parejas o almas solitarias.

'Búhos viajeros' o 'relaciones a distancia' son algunas de ellas. "Una pareja dedicada a la cooperación nos encargó estampar en su vajilla todas las ciudades recorridas durante años. En 'relaciones a distancia' fue algo similar. Dibujamos todas las ciudades en las que habían vivido, tanto juntos como separados", explica Miguel.

vajilla

Vajilla relaciones a distancia

2. Sara Herranz

Los dibujos de Sara Herranz (27) tienen algo de "autoterapia". Acabó sus estudios de Comunicación Audiovisual y el desierto laboral le aterraba. A eso se sumó un episodio de desamor que la condujo a una crisis de identidad. "No sabía qué hacer con mi vida", cuenta a El Huffington Post. Lápiz y rotulador negro se convirtieron en sus aliados: comenzó a colgar en su cuenta de Tumblr dos dibujos diarios de temática melancólica y femenina acompañados de textos.

De sus ilustraciones llaman la atención los toques de rojo, normalmente sobre los labios de sus chicas, o las barbas de los personajes masculinos. "Me encantan los hombres con barba", confiesa. Son dibujos en los que aparece ropa interior femenina, conversaciones entre sábanas y deseo sexual.

"Nunca pensé que pudiese ganarme la vida con esto", admite. Hace pocas semanas una conocida marca de bebidas la fichó para ser la ilustradora de una nueva campaña publicitaria. Pese a eso, todavía tiene tiempo para pintar encargos personales o hacer nuevas copias de sus láminas de éxito. "Hay gente que me manda la foto de su chico para que lo retrate y le aporte mi toque personal... hago muchos dibujos como regalos de cumpleaños, de boda o fechas especiales".

dibujos

3. Adriana García y Lys Villalba

A Adriana García (37), de nacionalidad colombiana, le concedieron en 2008 una beca para cursar estudios de maestría en diseño textil y superficies en Madrid. "Me encontré con una ciudad increíble, con personas maravillosas y a mi regreso a Colombia quería dejarles un recuerdo en agradecimiento". Así es como surgió la primera 'ciudad de bolsillo', Madrid, una recreación de su skyline sobre cartón cortada con láser.

Su viaje siguió, vivió por un tiempo en Nueva York y luego en Lisboa. "El deseo de quedarme con un pedacito de estas ciudades que tanto significado iban teniendo para mí, me llevó a dibujarlas y a cortarlas. Ya eran tres y de regreso a Colombia quise hacer lo mismo con las ciudades en que crecí: Medellín, Bogotá y Caracas".

Fue así como poco a poco, después de cada viaje, fue surgiendo una nueva ciudad. Luego fueron lugares que quería conocer o simplemente sitios especiales para amigos "muy cercanos". "Este proyecto es, de alguna manera, una forma de viajar sin desplazarse".

Pocket cities, proyecto del que también forma parte Lys Villalba (32), cuenta hoy con más de 25 postales-skyline de ciudades desplegables y hechas en cartón con corte láser. "Busca recrear pequeños escenarios, que permiten vivir en miniatura cada lugar", concluye Adriana.

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