INTERNACIONAL

Uno de los cerebros del 11-S ya no cree en el uso de la fuerza para expandir el islamismo

15/01/2014 14:43 CET | Actualizado 15/01/2014 17:43 CET

El paquistaní Jalid Sheij Mohamed, autor intelectual confeso de los atentados del 11-S de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono, ya no cree en en el terrorismo como medio para difundir el islamismo en el mundo.

KSM, como es conocido por los servicios de inteligencia de EEUU, lleva detenido en la prisión de Guantánamo desde 2006, a la espera de que se celebre el juicio en el que podría ser condenado a la pena de muerte.

El detenido ha escrito un manifiesto de 36 páginas, al que ha tenido acceso en exclusiva The Huffington Post, en el que combina el aborrecimiento hacia los valores occidentales con la condena de la violencia yihaidista.

"El Sagrado Corán nos prohíbe usar la fuerza como medio para convertir a la gente... La verdad y la realidad nunca se consiguen a través de los músculos y la fuerza, sino mediante el uso de la mente y la sabiduría", escribe KSM en su texto. "No crean en los medios que afirman que los muyahidines [en el Islam, combatientes de la yihad o guerra santa] emplearon la fuerza para expandir el Islam en el pasado y recurrirán a ella para hacerla prevalecer en el futuro", agrega.

Jalid Sheij Mohamed se vale de su su manifiesto para repudiar la caricaturización en la que, desde su punto de vista, caen los medios de comunicación cuando informan sobre los muyahidines. Y rebate la extendida idea de que, con los ataques del 11-S, los hombres de Osama Bin Laden intentaron combatir la democracia internacional.

“No creas a los que sostienen que los muyahidines luchan contra los infieles para convertirlos al Islam o que os atacan porque defendéis la democracia, la libertad o los derechos humanos”, señala. Además de dirigir sus reproches hacia los medios de comunicación, KSM carga también contra los servicios de inteligencia de EEUU, que, asegura, “ocultaron los motivos por los que los muyahidines perpetraron los atentados del 11-S y qué hay de cierto en la Guerra contra el Terror”.

EL CAMINO EQUIVOCADO HACIA LA FELICIDAD

KSM, quien confesó ser autor intelectual “de la A a la Z” de los atentados del 11-S, asegura que en estos años se ha producido una distorsión de los hechos y rechaza muchos de los valores occidentales: "La felicidad no sólo está en el dinero, en escuchar música, en bailar o en vivir una vida supuestamente libre”. Aquellos que viven en el mundo occidental, prosigue, “se han desviado del camino hacia la felicidad” y se comportan como “un pescador que va al desierto a buscar peces o un cazador que se adentra en el mar para intentar capturar un ciervo”.

En realidad, el manifiesto puede leerse como un pequeño ensayo sobre el Mundo del siglo XXI visto por los ojos de una persona que reconoció haber ideado uno de los atentados más brutales de la historia. En sus páginas, según recoge The Huffington Post, aborda cuestiones de actualidad, como las videoconsolas, el matrimonio homosexual, los escándalos de la pederastia en la Iglesia Católica, los suicidios de los militares de EEUU, el hacinamiento penitenciario o el Sida.

"MUY FELIZ" EN PRISIÓN

Pese a llevar ocho años en prisión, KSM asegura que se siente "muy feliz" en su celda "porque mi espíritu es libre aunque mi cuerpo esté encerrado" y asegura que en ningún momento ha sufrido períodos de tristeza porque ha estado acompañado del Único Dios Verdadero.

Con su manifiesto, Jalid Sheij Mohammed intenta convencer a los miembros del Tribunal militar de que pueden alcanzar esa felicidad que proporciona el islamismo: "Es para mí un deber religioso tratar con cualquier no musulmán, como lo miembros del Tribunal (el juez, el ministerio público, abogados, etc), para invitarles a abrazar el Islam. Me doy buena cuenta de que habéis oído hablar del Islam y sabéis mucho sobre él. Pero, en mi opinión, Alá me preguntará el Día del Juicio Final por qué no invité a estas personas a abrazar el Islam”.

El artículo original, en inglés, ha sido publicado en exclusiva en The Huffington Post y está escrito por Myriam Francois-Cerrah, Ryan J. Reilly y Ryan Grim. Puedes leerlo AQUÍ.