INTERNACIONAL

Dos astilleros españoles logran un gran contrato de una empresa mexicana

29/01/2014 08:45 CET | Actualizado 29/01/2014 08:45 CET
EFE

Petróleos Mexicanos (Pemex) ha otorgado este miércoles a los astilleros españoles Barreras y Navantia la construcción de dos hoteles flotantes para alojar y prestar servicios de alimentación a sus trabajadores, según ha informado la empresa pública en un comunicado.

El concurso, al que las dos empresas gallegas concurrieron en alianza con PMI (otra filial de Pemex), tendrá un plazo de contratación de diez años en dos partidas a partir del 13 de julio de 2016. El objetivo de las embarcaciones es servir para alojar a los trabajadores dedicados al mantenimiento y construcción de infraestructura en zonas marinas.

"Tras la presentación de las propuestas técnicas y económicas, la oferta presentada por PMI Norteamérica resultó ganadora en ambas partidas con el precio más bajo solvente, entre las ofertas de las siete empresas que calificaron en la última fase", ha explicado Pemex.

La propuesta ganadora fijaba un precio de unos 407 millones de dólares (298 millones de euros) para cada una de las partidas, que incluía tanto el coste de la construcción de cada uno de los hoteles flotantes como los servicios que se prestarán durante la duración del contrato.

Inicialmente se había informado de que la construcción de cada nave estaba valorada en unos 190 millones de dólares. La decisión había sido anunciada originalmente para el 18 de septiembre, pero ha tenido varios aplazamientos, el último el pasado 30 de diciembre.

La adjudicación se ha producido después de que, el 16 de diciembre, Pemex se hiciera con el control de Barreras al comprar el 51% de los títulos de la empresa por 5,1 millones de euros.

Los dos 'floteles' están destinados a las plataformas marinas de Pemex. Las dos terceras partes del petróleo que produce la empresa mexicana, un promedio de 2,5 millones de barriles diarios, sale de sus yacimientos marinos.

Se confirma así el encargo de las dos embarcaciones para Galicia, de las que una se construirá en el astillero vigués y la otra en las gradas de la empresa pública Navantia en Ferrol. Ambas comarcas, muy vinculadas al naval, se han visto golpeadas en los últimos años por la ralentización en la actividad del sector.