INTERNACIONAL

El 'ambicioso' Renzi se prepara para gobernar Italia

14/02/2014 09:32 CET | Actualizado 14/02/2014 09:32 CET
REUTERS

Aires de cambio en Roma. El presidente del Gobierno italiano, Enrico Letta, presenta este viernes su dimisión al Jefe del Estado, Giorgio Napolitano, después de que su propia formación, el Partido Demócrata (PD), pidiese un cambio en el Ejecutivo.

Mientras Letta concluye sus últimas actividades como primer ministro, el líder del PD, Matteo Renzi, prepara ya el programa y la lista de ministros que presentará a Napolitano para tomar el relevo de su compañero de partido.

Tras recibir a Letta y aceptar la que será una dimisión irrevocable, Napolitano comenzará una rápida y breve ronda de consultas con las formaciones parlamentarias para buscar una solución a esta enésima crisis de Gobierno en Italia.

La solución la tiene escrita Renzi, el joven alcalde de Florencia de 38 años, elegido el pasado 8 de diciembre con una victoria aplastante en unas elecciones primarias al nuevo secretario general del PD.

Durante la convención del partido celebrada el jueves, Renzi afirmó que era "necesario y urgente" abrir una nueva fase con un Gobierno nuevo para Italia que dure hasta el año 2018 y que sea capaz de llevar a cabo las "reformas" necesarias para el país y sacarlo del pantano en el que se encuentra.

El ambicioso Renzi, como el mismo se ha definido, se propuso en primera persona para esta nueva fase, aceptando el "riesgo" de fracasar y acabar así con su futuro político, pero todo por el bien del país.

El PD, ganador de las elecciones del pasado febrero aunque su exigua ventaja y la enrevesada ley electoral le impidieron formar un Ejecutivo propio, será el encargado de proponer la salida a este pantano.

En la anómala historia política de Italia, nadie contempla las elecciones anticipadas, por lo que todo indica que Renzi será el más joven primer ministro de la historia del país, pero también el tercer presidente del Gobierno que no sale de las urnas, tras los tecnócratas Monti y Letta.

Tanto el Movimiento 5 Estrellas (M5S) como Izquierda, Ecología y Libertad pretenderán que la crisis de Gobierno se escenifique con un voto en el Parlamento, pero esta hipótesis parece improbable.

Por otra parte, El Nuevo Centroderecha, el partido de Angelino Alfano, actual vicepresidente del Gobierno y que se escindió de la formación de Silvio Berlusconi, ha anunciado que apoyará al Gobierno de Renzi aunque con algunas condiciones.

La principal será contar con una importante representación en el Ejecutivo que está ya diseñando Renzi y en la que se prevén que se confirmen algunas carteras como la de Exteriores, en manos de Emma Bonino o la de Sanidad, de Beatrice Lorenzin.

El primero en caer será el ministro de Economía, Fabrizio Saccomani, uno de los más criticados por Renzi,

Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, ya ha anunciado su total rechazo al Ejecutivo y se frota las manos esperando en el fracaso de sus rivales.

Para algunos, la personalidad determinada, volcánica y mediática de Renzi podría volver a poner en marcha el país, pero son muchas las dudas de cómo el alcalde de Florencia podrá conseguir todos sus objetivos con la misma coalición gubernamental con la que fracasó su compañero de equipo.