NOTICIAS

Libros de éxito de los que se arrepintieron sus autores

20/02/2014 13:50 CET | Actualizado 20/02/2014 13:53 CET
ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

"Ojalá no hubiera escrito Alicia en el país de las maravillas", deseó Lewis Carroll. Una carta inédita que se subastará en Londres en marzo confirma que el escritor nunca disfrutó de la fama que le confirió la publicación de esta novela.

Julio Cortázar y James Joyce lograron destruir escritos y que nadie pudiera leerlos. Para otros, como Carroll, fue demasiado tarde o la voluntad de personas cercanas se antepuso a la suya. Estos son algunos de los libros que, si dependiera de sus autores, hoy no podríamos leer.

  • 'El proceso'
    GETTY
    Cuando Franz Kafka agonizaba por culpa de la tuberculosis escribió a su amigo Max Brod: "Querido Max, mi última petición. Todo lo que dejé atrás, debe ser quemado sin leer". El autor checo, quien ya había publicado La metamorfósis, no logró convencer a Brod, quien se aseguró que se publicaran varias obras inéditas, entre ellas una de las más celebradas.
  • 'Gomorra'
    GETTY
    La permanente amenaza de vendetta por culpa del descriptivo libro sobre la mafia napolitana ha hecho que su autor, Roberto Saviano, declarara al dominical alemán Welt am Sonntag que su publicación había destrozado su vida. En 2008, año en que se llevó al cine con gran acierto su texto, la vida de Saviano ya era un calvario. La presentación de la película en Madrid incluía una posible visita del escritor. Finalmente no apareció y sí lo hizo días después en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, donde había cancelado su visita de forma oficial. Presentarse de forma casi inesperada era una estrategia de despiste, algo que ya por entonces se había convertido en una constante en el día a día del periodista italiano y de su familia. Gomorra se ha convertido ahora en una polémica serie de televisión.
  • 'Rabia'
    GTRES
    Stephen King ha publicado decenas de novelas, casi todas ellas con gran éxito. Esta en concreto la firmó en 1977 bajo el seudónimo de Richard Backman. En ella un adolescente con esquizofrenia secuestra a toda su clase del instituto, pistola en mano. El hecho de que la policía estadounidense descubriera en años posteriores que autores de hechos similares tenían esta novela en su poder hizo que el propio King solicitara la retirada del texto.
  • 'Residencia en la tierra'
    GTRES
    Pablo Neruda intentó con este poemario en 1935 hacer más compleja su técnica, recurriendo al surrealismo y a experiencias personales trágicas. Además de por razones literarias, el chileno se arrepintió de publicar esta colección de textos cuando un hombre se suicidó de un disparo con el libro en sus manos.
  • 'El original de Laura'
    GETTY
    Esta novela de Vladimir Nabokov se publicó treinta años después de su muerte. El autor de Lolita quiso que su mujer Véra quemara las páginas en 1977, ya que la obra se encontraba inconclusa. Ella no pudo hacerlo y tras fallecer legó el texto a su hijo Dimitri. Él también dudó durante años contradecir los deseos de su padre, pero finalmente decidió que viera la luz lo que él consideraba "una obra maestra embrionaria". Su publicación desató un animado debate literario y poco después provocó que el español Eduardo Lago publicara la novela Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee, fantaseando con cómo sería el escrito completo de Nabokov.
  • 'Ninfeas'
    GETTY. Juan Ramón Jiménez, retratado por Sorolla
    Junto a Almas de Violeta supuso el debut literario de Juan Ramón Jiménez en el 1900. Años después, el propio escritor se avergonzaba de sus primeros intentos de poesía modernista, al considerar ambos libros adolescentes. Su aversión a que fueran leídos era tal que llegó incluso a intentar robarlos de las bibliotecas.
  • 'Alicia en el país de las maravillas'
    GETTY
    "Odio tanto todo eso que a veces pienso que ojalá no hubiera escrito ningún libro", afirma en la misiva que saldrá a subasta. Según publica el diario británico 'The Guardian', Charles Dodgson -el verdadero nombre del autor- envió esta carta manuscrita a su amiga, la señora Symonds, el 9 de noviembre de 1891, año en el que saltó a la fama por las aventuras vividas por esta célebre niña, que contaba con la admiración de la mísmisima Reina Victoria. Dodgson, que era un hombre tímido, detestaba tanto la celebridad que incluso odiaba dar autógrafos. "Toda esa clase de publicidad hace que extraños vinculen mi nombre con esos libros, me miren, me señalen y me traten como a un león", añade la carta, en la que llegó a afirmar "no tener relación alguna" con los libros publicados con el pseudónimo de Carroll. En la misiva, Carroll también reconoce que hay mucha gente a la "que le gusta ser famosa" y personas que no entienden el por qué no le gusta ser observado. "No todos estamos hechos de la misma forma: nuestros gustos son muy diferentes", confiesa, según recoge Europa Press.

ADEMÁS

NOTICIA PATROCINADA