POLÍTICA

Adolfo Suárez, enterrado en la catedral de Ávila bajo el epitafio "La concordia fue posible"

25/03/2014 14:22 CET | Actualizado 25/03/2014 19:41 CET

Adolfo Suárez ya descansa en la catedral de Ávila donde sus restos reposan junto a los de su mujer, Amparo Illana, bajo un epitafio que reza "la concordia fue posible".

El féretro con el cuerpo del expresidente del Gobierno ha llegado a las 13:45 horas al exterior de la catedral, donde decenas de abulenses le han recibido con aplausos. La comitiva llegada de Madrid, donde se ha desarrollado el cortejo fúnebre, ha estado encabezada por los hijos y los nietos de Suárez.

A su llegada le esperaban el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y el alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto. La banda municipal de Ávila ha interpretado el himno nacional en el momento en el que el féretro era recibido en la catedral.

En el interior, el féretro ha sido recibido por el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, junto con el cabildo catedralicio y, tras una monición, el prelado ha dirigido una breve oración.

A continuación, la comitiva ha cruzado la nave central de la catedral hasta el altar mayor, a cuyos pies se ha depositado el féretro en un catafalco. Junto a él se han depositado el Collar del Toisón de Oro y el de la Real Orden de Carlos III. A la derecha del féretro se sitúa la familia de Suárez, mientras que las autoridades están a la izquierda.

"ENCONTRÓ A LAS DOS ESPAÑAS"

En su homilía, García Burillo ha elogiado el "prodigioso" trabajo del expresidente en la Transición. A su juicio, inauguró un estilo de convivencia política trabajando sin cesar por el entendimiento entre los españoles y, por ello, ha instado a seguir su camino.

"Su política consiguió que las dos Españas pudieran encontrarse tras décadas de animadversión política y de odio", ha dicho García Burillo, quien ha recordado la fe que profesaba Suárez, "un católico en la vida pública".Tras el funeral, en el que el coro gregoriano de la Santa ha cantado algunas piezas con textos de Santa Teresa y San Juan de la Cruz, el féretro con los restos mortales del expresidente se ha trasladado al claustro de la catedral seguido de los familiares y de las principales autoridades.

ENTERRADO EN EL CLAUSTRO

En el acto más intimo en el que Suárez ha sido enterrado han estado presentes Rajoy, Aznar, Herrera y el alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto.

En medio del silencio y con visible emoción contenida en sus familiares, el ataúd ha sido introducido en el hueco al que ayer fueron trasladados los restos mortales de la esposa del expresidente, fallecida en mayo de 2001 y que hasta ahora habían reposado en la capilla del convento de Mosén Rubí, situada a unos doscientos metros de la catedral.

La tumba ha sido sellada y sobre ella se ha colocado la lápida con la inscripción "Excmos. señores duques de Suárez", seguida de los nombres de ambos, las fechas respectivas de sus nacimientos y muertes y un lema final "La concordia fue posible".

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