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Las protestas marcan el inicio del Mundial con 8 heridos

13/06/2014 07:43 CEST | Actualizado 13/06/2014 08:27 CEST
AFP

Brasil jugaba contra Croacia, Jennifer López cantaba acaloradamente junto a Pitbull... pero en las calles la situación no era de alegría absoluta.

El Mundial de Fútbol en Brasil ha arrancado en medio de varias protestas en al menos cuatro ciudades del país que, en Sao Paulo, sede del partido inaugural, han dejado unos siete heridos leves, entre ellos dos periodistas de la red CNN, y un fotógrafo lesionado en Belo Horizonte.

Los incidentes más graves se han registrado en Sao Paulo, ciudad en la que las selecciones de Brasil y Croacia inauguraron el Mundial y donde un grupo de manifestantes enmascarados fue reprimido por la Policía con gases lacrimógenos y balas de goma.

Las protestas en contra del Mundial por los elevados costes que ha tenido para las arcas públicas, se extendieron incluso a las gradas del estadio Arena Corinthians de Sao Paulo, donde se oyeron insultos contra la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, y el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, cuando ambos entraron al palco de autoridades minutos antes del inicio del partido.

En esa ciudad se han registrado por lo menos siete heridos leves, entre ellos dos periodistas estadounidenses de la red CNN, mientras que en Belo Horizonte, otra de las doce sedes del Mundial, un fotógrafo de la agencia Reuters ha sufrido una lesión leve en el cráneo tras ser golpeado por un objeto en la cabeza durante una protesta.

Después de las manifestaciones, que fueron poco numerosas, la Policía Militar de Sao Paulo informó de que detuvo a 29 personas en el interior de una universidad por llevar máscaras, cuchillos y vinagre, que posteriormente fueron puestas en libertad.

Además, dos personas permanecen arrestadas por su participación en las protestas que tuvieron lugar antes del partido inaugural a unos 4 kilómetros de distancia del estadio Arena Corinthians.

LA SITUACIÓN EN RÍO

En Río de Janeiro, con cerca de 2.000 personas, las protestas han sido pacíficas y han durado alrededor de dos horas, aunque al final un pequeño grupo se ha enfrentado con la Policía, que al igual que en Sao Paulo ha usado gases lacrimógenos para dispersar la marcha.

A diferencia de las masivas protestas del año pasado, que fueron espontáneas y congregaron a cientos de miles de personas en todo el país en demanda de mejores servicios públicos, las manifestaciones de este jueves han sido convocadas por colectivos con reivindicaciones específicas y sólo han tenido un seguimiento numeroso en Sao Paulo y Río de Janeiro.

Además de las dos mayores ciudades brasileñas, también ha habido protestas menores en otras capitales regionales como Porto Alegre (Río Grande do Sul), Belo Horizonte (Minas Gerais) y Fortaleza (Ceará).

LOS MOTIVOS

Todas las marchas estaban unidas por las quejas contra la FIFA, los elevados gastos de los estadios, algunos de ellos con dinero público, y las ventajas fiscales concedidas por el Gobierno brasileño a los organizadores del evento.

Además de protestar contra el Mundial, en Sao Paulo los manifestantes han exigido la readmisión de 42 empleados del metro que fueron despedidos por sumarse a una huelga.

En Río, entre los manifestantes, había profesores que exigieron más inversiones en educación, además de grupos feministas y militantes de partidos políticos de izquierda.

La represión de las protestas en Sao Paulo ha sido censurada por Amnistía Internacional (AI) que considera que la Policía brasileña hizo un uso "desproporcionado de la fuerza".

GRITOS CONTRA EL MUNDIAL

Poco antes del inicio del partido inaugural, que citó a Brasil y Croacia en Sao Paulo a las 17.00 (20.00 GMT), hubo más protestas en las inmediaciones del FIFA Fan Fest de Río de Janeiro, recinto instalado en las arenas de la playa de Copacabana para la retransmisión de los partidos del Mundial.

Allí un grupo de cerca de 200 personas gritó consignas contra el Mundial, a lo que muchos aficionados, vestidos con camisetas de la selección brasileña, respondieron con abucheos, según EFE.

Otros gremios profesionales han aprovechado el escaparate de la Copa del Mundo para declararse en huelga y reclamar mejoras salariales, una situación que ha sido habitual en Brasil en los últimos meses.

Entre los que se han declarado en huelga estaban los trabajadores de tierra del aeropuerto internacional de Río de Janeiro, aunque no se registraron atrasos ni problemas de operación significativos.

A primera hora de la mañana, cerca de 50 trabajadores montaron un bloqueo durante dos horas en la avenida Veinte de Enero, prácticamente la única vía de acceso al aeropuerto Galeao de Río de Janeiro, según la Policía.

Asimismo, una huelga de conductores de autobuses ha paralizado parcialmente la ciudad de Natal, capital de Río Grande do Norte y una de las sedes del Mundial.

El Mundial se celebra en doce ciudades brasileñas y se prolongará hasta el 13 de julio, día en el que se celebrará la final en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.

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