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Alemania aplasta a Brasil (1-7)

08/07/2014 21:11 CEST | Actualizado 09/07/2014 10:41 CEST

Alemania pasó como un rodillo sobre Brasil haciendo añicos la ilusión de los anfitriones por ganar un Mundial en su país. De nuevo Brasil cayó en su patria, aunque nunca lo hizo con tanto estrépito. Alemania le marcó siete goles, pero pudieron ser una docena. Quizás más.

Porque Brasil empezó con brío, pero le duró un suspiro. Ese instante que se tomaron los alemanes para asentarse sobre el campo, mirar hacia la portería contraria y comenzar a atacar. Y a los once minutos, un saque de esquina botado por Kroos fue rematado por Müller con el pie derecho desde dentro del área ante la pasividad de la defensa canarinha.

El gol dejaba helado al estadio, pero lo que es más preocupante, a la selección brasileña. El equipo de Scolari se estiró en busca del empate, pero lo hizo sin cabeza, sin detenerse a pensar que Alemania es una selección en serio, que lleva cuatro semifinales mundialistas consecutivas, que llevan la competición en los genes.

Los intentos brasileños fueron meros roces en el orgullo germano, que se tomó doce minutos para coger impulso. Una gran combinación de tres toques en el área alemana dejó a Klose sólo ante Julio César, al que trató de batir con un disparo raso para luego, tras el despeje del guardameta, lograrlo con un chut pegado al palo izquierdo.

Suponía el segundo de Alemania y el tanto que confirmaba a Klose como el futbolista que más goles ha marcado en la historia de los Mundiales, rompiendo el récord de Ronaldo Nazario. Pero también significaba el comienzo del fin para Brasil, que un minuto después volvía a encajar otro gol.

Esta vez fue una jugada por la derecha de Lahm, que centró a la frontal del área para que Kroos, con la zurda, fusilase a Julio César. La pesadilla no había hecho sino comenzar. Dos minutos después del tercero, ante la incredulidad de los aficionados y la inacción de los jugadores brasileños, Kroos volvía a meter el balón en la red en una combinación con Khedira.

Precisamente Khedira fue el encargado de anotar el quinto a pase de Klose cuando el reloj marcaba el minuto 29 de la primera parte.

Nunca antes se había visto nada igual. Y pudo ser mucho peor, ya que los alemanes no acertaron a marcar el sexto antes del descanso.

Lo hicieron ya en la segunda mitad, cuando sólo quedaba dejar pasar el tiempo y esperar para certificar la clasificación germana y el desastre brasileño. Los de Scolari se habrían conformado con recibir una 'manita', pero no fue así. Schürrle, que entró por Klose en la segunda mitad, se sumó a la fiesta goleadora con otros dos tantos, el segundo de bella factura y redondeó una goleada histórica, que apenas logró suavizar el postrero tanto de Oscar en el minuto 90.

Brasil cae con estrépito, humillada ante una Alemania en auge, que camina firme hacia la consecución de un título que persigue desde hace muchos años. En Sudáfrica se topó con España, ahora parece que no hay quien la frene.