¿Qué puedes aprender sobre el bienestar navegando en kayak?

¿Qué puedes aprender sobre el bienestar navegando en kayak?

5c8b63ee22000051001ac946Blend Images - Roberto Westbrook via Getty Images

Algunos descienden por cascadas mientras que otros pescan desde sus piraguas, pero todos tienen algo en común: nos pueden decir un par de cosas sobre cómo llevar una vida saludable.

Ir de arriba para abajo con un kayak no sólo es una forma relajante de pasar una tarde soleada. Aquí explicamos qué nos puede enseñar un kayakista para vivir más felices y de una forma más sana.

El ejercicio da sus frutos

El remar enérgicamente (¡y la resistencia del agua!) equivale a un ritmo de ejercicio intenso. Sólo con una hora de kayak podemos quemar más de 350 calorías, dependiendo de lo fuerte que rememos. El kayak fortalece los músculos, y no sólo los de los brazos. "Dado que el kayak utiliza los músculos centrales, puedes disfrutar de los beneficios de un ejercicio abdominal más allá de los confines de un gimnasio con olor a sudor", explica a The Huffington Post Brad Bostrom, mánager del proyecto de equipamiento deportivo Outdoor Programs que promueve la participación en la región de North Bay (California). Una buena técnica incluso requiere el uso de los músculos de las piernas, la espalda y los hombros, así como los del tronco.

Además, el movimiento constante resulta genial para el ritmo cardíaco (y es mucho más fácil sobre las rodillas que sobre el pavimento). En la revista Men’s Journal se llega a afirmar que el kayak es uno de los mejores ejercicios para la salud del corazón. Aparte de reducir la grasa e incrementar la masa muscular magra, el ejercicio intenso de cardio influye en la forma en que aspiramos oxígeno. De hecho, algunas investigaciones demuestran que los kayakistas de élite respiran de forma más eficiente.

Nos estresaríamos un poco (o mucho) menos

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El remo tiene tantos beneficios físicos como mentales. Ya sea disfrutando de rápidos de clase IV o dejándose llevar por las olas del océano, el kayak resulta ideal para liberar tensiones. Además, al ser "un deporte silencioso y no competitivo, también constituye una buena forma para despejar la mente", explica a The Huffington Post Jeffrey Chitek, mánager y guía del Kayak Swamp Tours y de Gravity Trails en Nueva Orleans.

El ejercicio reduce el estrés aumentando las endorfinas, haciendo que los atletas sientan el momento presente y subiéndoles el ánimo. Blue Mind, un nuevo libro del doctor Wallace J. Nichols, revela que añadir agua a la ecuación ayuda a liberarnos del estrés. "Estar en el agua te relaja", aseguraba Nichols en una entrevista con Outside Online. "No es necesario estudiar o practicar meditación. Sólo hay que prestar atención al agua que te rodea".

Todos necesitamos "vitaminas del sol"

Pasar tiempo al aire libre conlleva un montón de beneficios, entre ellos, la asimilación de vitamina D. Michael F. Holick, profesor del Boston University Medical Center explicó al HuffPost que la "vitamina del sol" es una de las vitaminas que más nos cuesta ingerir con la comida. De hecho, la mayoría de las personas obtiene el 80% de esta vitamina de los rayos dorados. Practicar kayak es una buena forma para cubrir lo que Holick llama la "exposición inteligente al sol". Esto significa que, si normalmente nos quemamos después de 30 minutos al sol, sería recomendable que nos pusiésemos durante 10 o 15 minutos bajo el sol antes de aplicarnos crema solar resistente al agua para proteger la piel de los rayos ultravioleta.

La confianza en sí mismo es la clave

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Superar retos extremos como pasar por aguas bravas, o incluso remar una distancia cada vez más larga, sirve para consolidar nuestra confianza y seguridad además de una imagen positiva de sí mismo. En una investigación publicada en el Journal of Leisurability se descubrió que practicar kayak contribuye a desarrollar las habilidades sociales y la autoestima, así como a impulsar la autosatisfacción.

Además de incrementar la confianza, el kayak también refuerza la capacidad intelectual, de acuerdo con Chitek. "No hay nada como adentrarse silenciosamente en un bosque y encontrarse con un lagarto tomando el sol", afirma. "Veo y aprendo cosas nuevas cada día que salgo, y todo ello se convierte después en conocimientos".

¿Te apetece empezar a practicar este deporte? Si estás preparado para escuchar las salpicaduras en tu remo y para sentir los suaves golpes de las olas, te aseguramos que el kayak es más fácil de lo que puedas pensar. Estuvimos hablando con algunos expertos para descubrir los mejores consejos para principiantes:

  • Elige la piragua adecuada. Chitek recomienda hacerse con una embarcación ancha que nos permita sentarnos en la parte delantera. "Es fácil que estas embarcaciones se den la vuelta… A veces ocurre", asegura. Junto con la embarcación, Bostrom aconseja invertir en un remo ligero de buena calidad, con lo cual facilitaremos la labor del cuerpo y el movimiento será más eficiente.
  • Utiliza un equipo personal de flotación. Hasta los mejores nadadores se cansan rápidamente en un agua demasiado fría o brava, por lo que los kayakistas de cualquier nivel siempre llevan un equipo personal de flotación o chaleco salvavidas. No obstante, "no sirve de nada si lo dejas guardado en la parte de atrás del kayak", advierte Bostrom.
  • Ten en cuenta el tiempo que va a hacer. Quedarse atrapado en mitad de una gran tormenta puede acabar en tragedia. El agua atrae los rayos, y el viento puede crear olas muy peligrosas, por lo que siempre conviene echar una ojeada a la predicción meteorológica antes de lanzarse a remar, aconseja Chitek.
  • Rema con amigos. No sólo resulta más divertido, sino también mucho más seguro, explica Bostrom.
  • No te pierdas en el camino. Los postes indicadores son imprescindibles hasta para los kayakistas más experimentados. Chitek recomienda ir dejando un trozo de tela de color atado a los árboles, que podremos recoger en el camino de vuelta (¡recuerda no dejar huellas!). También puedes dejar un objeto grande y reconocible en el punto de partida con el fin de que veas desde lo lejos por dónde hay que seguir. Aun así, si tienes dudas, nunca está de más buscar a un guía.

Traducción de Marina Velasco Serrano