POLÍTICA

Gallardón se plantea dimitir por la posible retirada de la reforma del aborto

15/09/2014 20:42 CEST | Actualizado 15/09/2014 22:33 CEST
AFP

Después de partirse la cara por un proyecto en el que parecía sólo creer él, Alberto Ruiz Gallardón, ministro de Justicia, se plantea si dimitir a partir del próximo día 24 de septiembre, según informa la Cadena SER, tras conocer que la idea del Gobierno es aparcar la reforma de la ley del aborto.

La idea de Gallardón, tal y como cuenta la SER, es esperar a que se despeje el panorama jurídico que rodea a la consulta catalana y que, previsiblemente, terminaría el día 23, cuando el Tribunal Constitucional admita a trámite el recurso que el Gobierno presentará al referéndum planteado por el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.

Será entonces cuando el ministro abrirá "un período de reflexión personal" en el que dirimirá su futuro.

El descontento de Gallardón ha llegado cuando este sábado el diario El Mundo publicaba la noticia de que la reforma de la ley del aborto "no verá la luz". Una información que habría colmado el vaso de la paciencia del aún titular de Justicia, quien vaticinó que la reforma se aprobaría antes de que terminara el verano.

Sin embargo, la reforma, que ya contaba con todos los informes que el Gobierno había encargado, no ha regresado al Consejo de Ministros y, según informa la SER, no está previsto que regrese durante todo el mes de septiembre.

Esto es así porque, como indican fuentes del Ejecutivo y del PP citadas por el diario El Mundo, la reforma no ha logrado el "consenso" necesario. "Y si no se logra un acuerdo, cosa que parece muy difícil, la ley no se aprueba y en paz", añaden.

FALTA DE RESPALDO

La realidad es que, desde que Gallardón presentó el anteproyecto de ley con la reforma en el Consejo de Ministros del pasado 20 de diciembre, son muchas las voces que la han rechazado y muy pocas las que la han defendido. La que más ha resonado, la del propio ministro.

El rechazo a la reforma es tal, que según informa El Mundo, las encuestas que maneja el PP reflejan que "este asunto", como muchas veces se ha referido a él Mariano Rajoy, sólo afecta negativamente a los intereses del partido y hasta "incomoda" a los electores conservadores. "El PP ha valorado pros y contras y encuentra que el coste político de enfrentarse a los grupos pro vida es menor que el de perder su electorado de centro", indica la SER.

¿REGRESO A LA ALCALDÍA?

Pese a la evidente desautorización que supondría la no aprobación de la reforma de la ley del aborto, la salida de Gallardón del Ministerio de Justicia podría tener otro motivo escondido: una futura candidatura para su regreso a la Alcaldía de Madrid.

Aunque su nombre no sonaba inicialmente entre los candidatos, el suyo y el de su colega en el Ejecutivo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, empiezan a aparecer en las quinielas.

Más aún después de la entrevista que concedió este domingo al diario ABC una de las que se postula como posible candidata, la expresidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, tradicional rival político de Gallardón, que apuntaba al ministro de Justicia como posible sucesor de Botella en el Consistorio: "Ya se está diciendo que hay más candidatos. Por ejemplo, García Margallo y Gallardón... Cuantos más, mejor, y que se elija al que más respaldo popular vaya a tener", indicó Aguirre.

El diario conservador también apuntaba este domingo, en la información que acompañaba al sondeo sobre la Alcaldía de Madrid, que la lista de posibles candidatos del PP "no está cerrada y podría ampliarse" con los nombres de los ministros Gallardón y García Margallo.

De darse esta circunstancia, sería volver a enfrentar a Aguirre y Gallardón en otra lucha por el poder y quizás reeditar la que se dio en 2008 en la sede del PP en la calle Génova, donde Rajoy les reunió para comunicarles que ninguno de los dos iría de diputado en las listas. Entonces Gallardón amagó con dejar la política, algo que finalmente no hizo y que le permitió, cuatro años más tarde, ser nombrado ministro de Justicia. Veremos si esta vez el órdago va en serio.