POLÍTICA

Esperanza Aguirre en 'Salvados': la lideresa se va del programa enfadada sin despedirse

09/02/2015 08:31 CET | Actualizado 09/02/2015 17:10 CET

Jordi Évole y Esperanza Aguirre estaban hablando -por segunda vez- sobre el trabajo de la presidenta del PP madrileño en una empresa de caza talentos cuando la lideresa interrumpió la conversación: "Ahora ya hemos acabado". Évole intentó continuar, o al menos, terminar la pregunta que le estaba haciendo. "Hemos acabado ya, querido Jordi", le repitió ella. "¿Ya hemos acabado, Esperanza?", le contestó él con ganas de seguir. Aguirre en ese momento miró el reloj, se dió cuenta de que eran las siete y diez de la tarde y ella tenía algo previsto para las siete, y la emprendió contra una de sus empleadas cercanas, María, por no haberla avisado, y contra el presentador de Salvados por no haber terminado la entrevista a la hora fijada. Enfadada, se terminó de quitar el micrófono y se fue de su despacho regañando a María, sin despedirse ni del presentador ni de la audiencia.

Ambos comentaron el programa a través de la red social Twitter mientras se emitía el domingo por la noche. Évole aprovechó el último mensaje de Aguirre para, aunque sea virtualmente, despedirse de ella:

La expresidenta de la Comunidad de Madrid contó en el programa de Évole que no pone la mano en el fuego "por nadie", ni por el presidente de la formación, Mariano Rajoy, sólo por ella, y defendió la legalidad de la financiación del partido en Madrid durante el tiempo que ha estado bajo su mandato, contestando así al extesorero Luis Bárcenas, que la acusó de ser una "presunta delincuente".

Jordi Évole le hizo a Aguirre el examen que ella misma hizo pasar a los candidatos a las alcaldías afectadas por la operación Púnica. A veces encantada de responder, otras contrariada, aseguró que no tiene dinero fuera de España, que nunca ha cobrado ninguna comisión, "ni en a ni en b", y que nadie le ha propuesto nada en ese sentido. Cree que no tiene antecedentes penales y está al corriente con Hacienda, lo que le llevó a criticar "la barbaridad" de IVA que tiene que pagar por ser autónoma.

También rechazó tajantemente que ella o algún familiar suyo, desde su marido pasando por sus hijos, cuñados, suegros o padres, tenga "un sólo centímetro cuadrado" en la urbanización de Guadalajara en la que Fomento está construyendo una estación del AVE.

"ABSOLUTAMENTE A FAVOR" DE LA DACIÓN EN PAGO

Aguirre está "absolutamente a favor de la dación en pago", dijo, y rechazó que eso la equipare a la portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau: "No tengo nada que ver con Ada Colau ni ella conmigo".

La expresidenta de la Comunidad de Madrid afirmó que durante su mandato regional "no ha habido recortes en lo esencial", en educación y sanidad, que "se han cortado los gastos innecesarios" y que lo que han hecho los tribunales ha sido establecer que "mientras entran en el fondo no se siga adelante con el plan de privatización" de seis hospitales públicos.

La lideresa no ahorró en ataques a Podemos, hasta que ella mismo dijo que no quería seguir hablando de ellos para no darles cancha. Frente a las tarjetas opacas de Caja Madrid, denunció la "beca black" de Íñigo Errejón, y volvió a relacionar, a su manera, a Podemos con ETA. Pablo Iglesias, dijo, "es el referente de Herrirá, la coordinadora de presos vascos, en Madrid". "No dije que eran ETA sino que están con ETA. También dije que están con el castrismo y por eso no me ponen una querella. Les parece colosal, como si el castrismo no fuera casta".

La presidenta del PP de Madrid le pidió a Pablo Iglesias que renuncie a su fuero, que no es más que "privilegio de la casta", porque ahora mismo no puede llevarle a un tribunal ordinario de Justicia después de que la llamase corrupta, sino que tiene que ir al Supremo y presentar un suplicatorio al Tribunal Europeo.

BÁRCENAS

Aguirre afirmó que nunca ha tenido relación con Bárcenas, a quien se refirió con nombre y apellido porque le gusta nombrar "al pan pan y al vino, vino", y que lo esencial es que demuestre de dónde vienen los 48 millones de euros si son legales y que pague los correspondientes impuestos. Si no son legales reclama que la Justicia actúe, le condene si es culpable y que devuelva lo robado.

Preguntada, en alusión a las declaraciones de Bárcenas, sobre si el PP de Madrid se financió ilegalmente, Esperanza Aguirre dijo contundente: "No, en absoluto", y recordó que cuando el exconsejero Alberto López Viejo, encausado en Gürtel, le dijo que tenía mucha información sobre el partido, ella le contestó que "ya estaba tardando" para contársela a la prensa y a la Justicia.

"Pongo la mano en el fuego en la etapa que he sido presidenta, de las etapas anteriores lo desconozco", lanzó después de aseverar que las donaciones de empresarios "han sido legales" bajo su mandato. "No pongo la mano en el fuego por nadie, tampoco por él (Mariano Rajoy), como entiendo que él tampoco la pondría por mí, que paro en el carril bus. Pongo la mano en el fuego por mí", ha reiterado.

GÜRTEL Y PÚNICA

Dos han sido los cargos de confianza que le han "salido rana" después de 400 nombramientos en 30 años en la política, según Aguirre. Uno es López Viejo y el otro Francisco Granados, presunto cabecilla de la trama Púnica. También ha recordado sobre este último que tres años antes de que estallara ya había perdido su confianza en él, lo que le llevó a cesarle primero como consejero y después como secretario general del PP de Madrid. "Tenía que haberme dado cuenta", ha confesado cuando se le ha recordado el episodio del coche quemado, lo que ya definió como algo parecido a la imagen de la cabeza de caballo cortada en la cama en El Padrino.

En cuanto a Caja Madrid, Aguirre ha asegurado no era conocedora de que se cometieran ilegalidades pero sí de que "se estaban poniendo retribuciones muy altas a sus ejecutivos" al ser equiparadas las cajas con los bancos. Eso le ha llevado a apostillar que la tutela de Caja Madrid le correspondía al Banco de España y que ella es "la más indignada de todos" con el escándalo de las tarjetas black.

La presidenta de los conservadores madrileños ha asegurado que no tiene "ni idea" de las obras que se llevaron a cabo en la sede del PP en la calle Génova, que en la primera planta -donde se encuentra el PP de Madrid- no se acometieron y que no puede opinar sobre un asunto que está judicializado y del que tampoco sabe nada porque nunca ha estado en la dirección nacional del partido.

La popular se ha definido como una maverick, como se dice en Estados Unidos, es decir, "una persona independiente de los partidos"'. "Soy liberal, los principios y valores son más importantes que todo lo demás, incluso que el partido", declaró, después de opinar que "es posible'" que no todas sus opiniones le gusten a Rajoy. También se definió como una persona "impulsiva".