POLÍTICA

Oleguer Pujol se escuda en la amnistía fiscal para negar que haya defraudado

09/03/2015 19:49 CET
TONI GARRIGA / EFE

Oleguer Pujol Ferrusola, el pequeño de los siete hijos del ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, se ha escudado en la ley de amnistía fiscal impulsada por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (PP), para asegurar que él no es un defraudor. "Así lo contempla la ley Montoro: deja muy claro que, si se hace una regularización y se pagan los impuestos, no se puede abrir en ningún caso un procedimiento judicial", ha dicho en su comparecencia ante la comisión de fraude del Parlament, en Barcelona.

Ha sido su manera de defenderse ante las preguntas de la diputada de la CUP Isabel Vallet sobre si se considera un defraudador por haber tenido dinero en paraísos fiscales sin regularizar: "El evasor es aquél al que se le abre una inspección, y éste no es mi caso", ha asegurado. "No estoy de acuerdo. Yo no admito en ningún caso que sea un defraudor fiscal", ha insistido, pese a estar imputado en la Audiencia Nacional por presunto blanqueo de capitales y delitos contra la Hacienda Pública.

Según ha comentado, sobre los 750.000 euros regularizados, ha acabado por pagar un 130% entre las declaraciones complementarias, el impuesto de Patrimonio y el de la Renta. "Todo ha sido legal", se ha limitado a decir ante los datos desvelados por El Periódico de Cataluña, que sostiene que a 32 de diciembre de 2012, el joven Pujol tenía 81 cuentas bancarias, 81 en España y el resto en paraísos fiscales.

El hijo menor del expresidente de la Generalitat se ha defendido de las acusaciones de fraude fiscal y blanqueo de capitales por la que está imputado, con los mismos argumentos que ya utilizó ante el juez de la Audiencia Nacional. Ha subrayado que desde 2000 se ha dedicado a la gestión de inversiones inmobiliarias de terceros y que, por lo tanto, ha movido grandes cantidades de capital procedentes de fondos institucionales y de "prestigiosos" inversores extranjeros.

Además ha añadido que el hecho de que su nombre aparezca como titular de cuentas de sociedades en paraísos fiscales es a título de mero administrador.

Ha negado las acusaciones del propio fiscal de la Audiencia Nacional -que le han recordado los diputados presentes en la sala- de operar con un entramado de sociedades opacas en paraísos fiscales y, por lo tanto, gestionar estas inversiones con un modus operandi equivalente a prácticas de fraude y blanqueo. Pujol Ferrusola se ha defendido indicando que estas son las prácticas "habituales" en este tipo de inversiones y que no hay nada ilegal.

EL REGISTRO DE 2014

Oleguer Pujol ha cargado duramente contra el registro que agentes de la Udef hicieron en octubre de 2014 en su casa, y ha asegurado que se llevaron cajas vacías para dar más "efecto" a esa actuación policial, aunque ha vuelto a reiterar que toda la documentación estaba en manos de la justicia.

Ha recordado que a día de hoy aún no hay ningún informe de la Udef relativo a ese registro policial y ha desvelado que ya ha recibido un auto del juez que insta a la Fiscalía y a la Udef a presentar dicho informe, aunque sea "preliminar", para aclarar este punto de la investigación.

La querella que presentó Podemos sobre el patrimonio oculto de la familia Pujol recogía también una operación del propio Oleguer en un hotel en Canarias, que a su entender forma parte de la "confabulación" contra él detrás de la que, entre otros, estaría el ex fiscal Carlos Jiménez Villarejo, ha denunciado. "Vengo a aclarar muchas dudas y gran parte de las mentiras que se han dicho en los medios", manifestó al inicio de su comparecencia, a modo de aviso.

Oleguer Pujol i Ferrusola ha justificado también el crecimiento de su patrimonio, que ha evolucionado, según su propio testimonio, desde una declaración a Hacienda de más de 300.000 euros en el año 2012 hasta 1.056.0000 euros tras realizar la declaración complementaria para regularizar esos 750.000 euros de la Amnistía Montoro, más una posterior regularización en julio de 2014; esta última se hizo conjuntamente con sus hermanos y se basaba en el legado del abuelo Florenci, un patrimonio oculto en Andorra durante 34 años. "Lo he declarado todo", ha defendido.

"QUIZÁ MI PADRE DEBERÍA HABER RENUNCIADO AL LEGADO"

Sobre esa herencia de su abuelo, Oleguer Pujol ha mantenido la versión familiar: que se trataba de un fondo para la protección de los nietos y la madre ante eventuales situaciones adversas. Afirma que él abrió una cuenta en la Banca Reig en 1992 con entre 60 y 62 millones de pesetas. Pero a Andorra subía "como mucho una vez al año" porque "no es algo de lo que estuviera al tanto", hasta 2010, en que hace una transferencia a una cuenta de la Banca Privada d'Andorra (BPA). "Era una reserva, un por si acaso, que nunca he gestionado porque bastante trabajo tenía con el resto de inversiones", ha asegurado. También ha dicho que su gestión del dinero fue "muy conservadora para como funcionaban los mercados en los 90".

El menor de los hermanos Pujol asegura que se le comunicó la existencia de este legado del abuelo Florenci en 1990. "Fue mi hermano Jordi el que me lo dijo", y añade que el saldo aumentaba "haciendo ingresos en metálico cuando vencían las inversiones, de lo que se encargaba mi hermano [Jordi]". Durante todo este tiempo, Oleguer mantuvo "la confianza total" en su hermano y los gestores y entendió que el legado "era un secreto", por lo que "no conservaba extractos de las operaciones".

Oleguer ha sido el único miembro de la familia que ha hecho una mínima autocrítica en la gestión de este dinero. "Su regularización ha sido una inquietud que siempre ha estado presente" en su familia, ha dicho, y ha asegurado además: "Probablemente, mi padre debería haber renunciado al legado"; no lo hizo, a su juicio, porque "tuvo la duda de respetar la última voluntad de su padre". Ahí radicaría, a su entender, el "error original" porque "una vez se acepta el legado, es muy difícil la regularización".

Oleguer Pujol ha aprovechado su comparecencia en el Parlament para arremeter contra el fiscal del caso, Eduardo Guinda, por atribuirle un patrimonio de 89 millones de euros oculto en diversos paraísos fiscales. Frente a ello, el compareciente ha esgrimido una auditoría de la empresa Deloitte que, dice, avala la legalidad de todos sus pasos. La tesis de la Fiscalía es que, a través de la interposición de sociedades, Oleguer Pujol pudo mover unos 3.000 millones de pesetas en diversas operaciones, pero éste lo ha negado de manera rotunda. "No tengo 3.000 millones y casi todo lo que ha dicho la prensa es falso", ha añadido.

Tras la declaración de Oleguer Pujol, que ha durado casi tres horas, ha comparecido su hermana Mireia, quien ha anunciado que se acogerá a su derecho a no declarar y que no contestará a ninguna pregunta.

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