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16/03/2015 11:39 CET | Actualizado 16/03/2015 11:59 CET

Alfonso Grau, vicealcalde de Valencia, dimite tras ser imputado en el 'caso Noos'

JUAN CARLOS CÁRDENAS/EFE

Alfonso Grau, vicealcalde de Valencia, ha decidido dimitir después de que la Audiencia de Palma haya decidido sentarle en el banquillo por el caso Noos. El número dos de Rita Barberá ha presentado su acta de renuncia a primera hora de este lunes, según Las Provincias.

El edil del PP se fue de viaje de novios tras su reciente boda después de que se conociese su imputación, y ha estado fuera de la ciudad. Ha convocado a los medios a las doce del medio día para anunciar su renuncia.

La Audiencia Provincial de Baleares acordó el pasado 2 de marzo enviar a juicio a Grau, tras estimar el recurso de apelación que interpusieron los concejales socialistas en el Ayuntamiento contra el auto con el que el juez instructor José Castro excluyó al alto cargo del PP valenciano de entre los acusados que se sentarán en el banquillo por el caso Nóos.

Desde entonces, se ha especulado sobre la posible dimisión del vicealcalde. Al ser preguntado por esta cuestión, nada más conocerse, el presidente de la Generalitat y del PPCV, Alberto Fabra, aseguró que la decisión le correspondía al Ayuntamiento de la capital, aunque recordaba que sería "siempre siguiendo la línea de lo que dice el partido".

La alcaldesa, Rita Barberá, afirmó que respetaría "absolutamente" el criterio de su también concejal de Grandes Proyectos y portavoz del PP en el consistorio. "Que él haga lo que crea conveniente", aseguraba.

SUSPENDIDO EL PLAZO PARA PRESENTAR ESCRITO DE DEFENSA

El procesamiento de Grau llegó después de que la Audiencia de Palma estimara el recurso del grupo socialista del Ayuntamiento de Valencia contra el auto del juez José Castro que excluyó a Grau de la lista de acusados que se iban a sentar en el banquillo cuando cerró la instrucción del caso.

Castró ya había sobreseído la causa contra Grau en el escrito de pase a procedimiento abreviado y en ambos casos, la Audiencia de Palma corrigió a Castro y mostró los mismos argumentos para instarles a volver a imputar al ya exvicealcalde de Valencia.

Tras el último pronunciamiento, adoptado por unanimidad por los magistrados Diego Gómez-Reino, Juan Jiménez Vidal y Mónica de la Serna, contra el que no cabía recurso, el juez Castro emplazó a Grau a presentar su escrito de defensa, cuya plazo límite expiraba inicialmente el próximo día 7 de abril.

No obstante, el pasado jueves el juez Castro paralizó el plazo que dio a Grau para presentar su escrito de defensa hasta que la Audiencia de Palma responda a las aclaraciones que ha pedido sobre las acusaciones que pesan sobre él.

Después de conocer su procesamiento definitivo, Grau lamentó tantas "idas y venidas, entradas y salidas" de su persona en la causa y aseguró que no hacía valoraciones de las decisiones judiciales y que las respondía "día a día".

MANO DERECHA DE RITA BARBERÁ

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de quien Grau era hasta ahora su mano derecha, mostró su "absoluta confianza en el juicio" de su vicealcalde para tomar la decisión más oportuna y aseguró que la respetaría "plenamente".

También defendió que no existe más línea roja en el partido "que la marcada por los estatutos" -dimisiones en caso de apertura de juicio oral-, frente a la "línea roja" del president de la Generalitat y del PPCV, Alberto Fabra, que insta a no compatibilizar imputación con cargo público.

La Audiencia de Palma considera a Grau "impulsor de la concertación" entre la Fundación Valencia Turismo Convention Bureau (Fvtcb) y el Instituto Nóos para organizar tres foros sobre deporte y diseñar la candidatura para unos Juegos Europeos y por lo que la entidad cobró 3,5 millones de euros.

Grau siempre ha defendido el carácter privado de la Fundación y que contrató con Nóos porque le parecía "una propuesta razonable", que iba a servir para la proyección internacional de Valencia, ya que tendría como invitados a personas de gran relevancia.

Los magistrados de la Audiencia han considerado que, aunque materialmente la Fundación actuaba como entidad privada, "se refugiaba" en esa naturaleza jurídica "pese a que en realidad era de interés público, para burlar las normas de contratación", que eran de obligado cumplimiento a partir de marzo de 2005.

Según la sala segunda de la Audiencia de Palma, en cualquier caso, el conocimiento de Grau sobre cuáles eran las obligaciones de la Fundación que presidía deberán dilucidarse durante el juicio.

Apoya su decisión en testimonios de patronos de la Fundación que apuntaron hacia Grau como el máximo responsable de los contratos con Nóos y que señalaron que la dirección del organismo proponía las decisiones a adoptar y se hacía con escasa información y sin votaciones.

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