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Cómo celebrar el Día del Padre sin salir de casa: películas de padres e hijos (VÍDEOS)

19/03/2015 08:33 CET | Actualizado 19/03/2015 08:33 CET

Celebrar el Día del Padre es el objetivo del 19 de marzo. ¿Cómo? Existen múltiples fórmulas para hacerlo. Un regalo, una escapada padre-hijo, una comida en familia... ¡o con una película!

El cine de todas las épocas se ha servido de estas relaciones familiares para dar forma a algunas de las películas más divertidas o emotivas de la historia. Pelis para que padres e hijos se pongan delante de la tele a reírse y emocionarse, a identificarse y a pasarlo bien.

TÍTULO: Big Fish (Tim Burton, 2003)

EL PADRE: Ed Bloom (Abert Finney de anciano, Ewan McGregor de joven), un hombre legendario, romántico y aventurero, sobre el que se cuentan mil historias que dificultan separar fantasía de realidad.

EL HIJO: Will Bloom, un hombre de lo más normal, enfrentado con su padre por no decir "la verdad". Va a verlo tras años de separación cuando se entera de que está enfermo.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque es un conflicto bonito entre padres e hijos. Porque el padre es un molón. Porque habla del poder que tienen las historias que te cuentan los padres. Porque es una de las mejores de Tim Burton.

TÍTULO: Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985)

EL PADRE: George McFly (Crispin Glover), un perdedor al que intimidan y pegan los matones "guays" del instituto y un pusilánime que jamás llamaría la atención de su futura esposa.

EL HIJO: Marty McFly (Michael J. Fox en su papel más famoso), un chico guay, tranquilo (excepto si lo llamas "gallina"), seguro de sí mismo, que se ve arrastrado por error a la época de instituto de sus padres y debe hacer que se enamoren o él nunca existirá.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque es un clásico, superdivertida y para toda la familia. Porque es una historia de enredos increíbles en la que puedes ver a un hijo acosado por su madre adolescente. Porque, en esta ocasión, el héroe es el hijo.

TÍTULO: Buscando a Nemo (Andrew Stanton, Lee Unkrich, 2003)

EL PADRE: Marvin, un pez payaso muy nervioso y neurótico que perdió a su pareja y todos sus huevos excepto uno, su único hijo, al que sobreprotege en extremo y no entiende.

EL HIJO: Nemo es el típico niño: curioso, aventurero, cabezota y muy bueno. Trata de hacer caso a su padre y portarse bien, pero a veces le desespera y se siente atrapado. Acabará en problemas...

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque ya es uno de los clásicos de Pixar, para toda la familia, divertida y original, que fomenta el entendimiento por ambas partes. Porque tanto el hijo como el padre tienen defectos pero no puedes evitar quererlos mucho. ¡Porque los peces son amigos, no comida!

TÍTULO: Indiana Jones y la última cruzada (Steven Spielberg, 1989)

EL PADRE: Henry Jones (Sean Connery), un académico y auténtico experto en la leyenda del Santo Grial, muy severo y exigente y poco cariñoso.

EL HIJO: Indiana Jones (Harrison Ford), el héroe de la historia y uno de los más grandes del cine. Fedora, látigo y sonrisa de listillo. Un profesor universitario que lleva una doble vida como arqueólogo aventurero que habla una docena de lenguas y ha viajado por todo el mundo. Hace años que no se habla con su padre, pero se nota que le quiere mucho y sólo busca su cariño y aprobación.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque no hay mejor interacción padre/hijo que la de estos dos. Porque son un par de actorazos y se dan la réplica como nadie. Porque son personajes memorables y el final igual te arranca alguna lagrimita. Porque tanto padre como hijo tienen ocasión para brillar. ¡Porque toda la familia se lo va a pasar genial!

TÍTULO: El rey león (Roger Allers, Rob Minkoff, 1994)

EL PADRE: Mufasa, el rey de la sabana, un león sabio, con autoridad pero también comprensivo y que impone disciplina a su hijo con cariño. Quizá demasiado confiado, pero indudablemente un gran padre.

EL HIJO: Simba, el típico niño demasiado curioso, demasiado orgulloso y demasiado ingenuo. Es bueno pero la vida le guarda lecciones bastante duras antes de poder decidir su destino.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Es uno de los grandes clásicos de Disney y todavía impresiona visualmente. Enseña grandes lecciones a los niños y a armonizar las relaciones con los amigos y la responsabilidad. Aprenderás todo sobre el ciclo de la vida.

TÍTULO: Matar a un ruiseñor (Robert Mulligan, 1962)

EL PADRE: Atticus Finch (Gregory Peck), un abogado bueno, justo, paciente y dialogante con sus hijos, uno de los pilares morales del cine y uno de los padres más entrañables de la ficción.

EL HIJO: La hija en este caso, Jean-Louise 'Scout' Finch (Mary Badham). Le gusta jugar con su hermano Jem y su amigo Truman CapoteDill Harris y tiene incesantes preguntas sobre todo.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque Atticus es un personaje que ha creado escuela. Porque es una historia preciosa sobre los valores y sobre la importancia de que los padres los transmitan. Porque Scout es adorable y su padre es un auténtico héroe.

TÍTULO: El Imperio contraataca (Irvin Kershner, 1980)

EL PADRE: ¿Quién no conoce a Darth Vader?

EL HIJO: Luka Skywalker (Mark Hamill) es un protojedi joven e impulsivo que ha vivido toda su vida en una granja; es ingenuo y confía demasiado en su poder.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Lo raro será que los padres no la hayan visto pero quizá sea un gran momento para ponérsela a sus hijos. Un gran clásico con una de las frases más memorables de la historia del cine ("Yo soy tu padre") y con personajes que han pasado al imaginario colectivo y que hay que conocer.

TÍTULO: La vida es bella (Roberto Benigni, 1997)

EL PADRE: Guido (Roberto Benigni), un hombre encantador que cuenta fábulas a su hijo para distraerse ambos del horror de un campo de concentración.

EL HIJO: Giosuè (Giorgio Cantarini), un niño adorable que está muy asustado por el terrible lugar donde se encuentra pero, gracias a su padre y a su inocencia, no tiene que hacer frente a lo que está pasando.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque vas a llorar pero también vas a reír, vas a indignarte, a animar los esfuerzos románticos de Guido, vas a conmoverte y a gritar. Porque todos deseamos tener un padre así y todos los padres querrían ser así para sus hijos.

TÍTULO: Hook (Steven Spielberg, 1991)

EL PADRE: Peter PanBanning (Robin Williams), un abogado muy normal que rechaza la fantasía y ha olvidado quién fue realmente.

EL HIJO: En este caso dos, la niña, Maggie (Amber Scott), es valiente, buena y fiel; el niño, Jackie (Charlie Korsmo), es más introvertido y tiene más rencor en su corazón, por lo que se arriesga a olvidar también quién es.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque toda la familia va a disfrutar con esta revisión de un cuento clásico, y además es una buena excusa para ver también la película de Disney. Porque aquí tienen lecciones que aprender todos, padres e hijos. Porque todos los hijos quieren un padre volador. ¡Porque mola!

TÍTULO: Señora Doubtfire (Chris Columbus, 1993)

EL PADRE: Daniel Hillard (otra vez Robin Williams), un doblador separado que ha perdido la custodia de sus hijos por dejadez y que decide disfrazarse de venerable señora para cuidarlos como niñera y poder verles más.

EL HIJO: Son tres, y los tres adorables. Lydia (Lisa Jakub), Chris (Matthew Lawrence) y Natalie (Mara Wilson). Echan mucho de menos a su padre.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque te vas a tronchar con el padre y sus locuras. Porque promueve el entendimiento familiar y porque, aunque Daniel es el héroe, también da un toque a los padres para que se preocupen por sus hijos.

TÍTULO: Frequency (Gregory Hoblit, 2000)

EL PADRE: Frank Sullivan (Denis Quaid), un bombero que consigue contactar por radio con su hijo 30 años en el futuro.

EL HIJO: John Sullivan (Jim Caviezel), un detective de homicidios que perdió a su padre en un incendio hace 30 años...

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque vas a pasar una angustia que te mueres pero no vas a poder parar de verla. Porque ambos Sullivan son los héroes. Porque luego hijos y padres pueden imaginar cómo sería su conversación si pudieran hacer lo mismo.

TÍTULO: Un papá genial (Dennis Dugan, 1999)

EL PADRE: Sonny Koufax (Adam Sadler) es un vago redomado que vive de las rentas de una denuncia que ganó en los tribunales pero se mete él mismo en la boca del lobo al adoptar a Julian para impresionar a su novia.

EL HIJO: El pequeño huérfano Julian (Cole y Dylan Sprouse), que en seguida se aficiona a Sonny como padre porque es un desastre pero muy divertido.

POR QUÉ TIENES QUE VERLA: Porque te vas a tronchar con el comportamiento de Julian y porque el final va a gustar a todos. Y luego hay que preguntarse... ¿te gustaría tener un padre así?

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