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Wikipedia de las cremas: guía para entender qué ingrediente activo necesita tu piel

19/03/2015 08:33 CET | Actualizado 19/03/2015 08:33 CET
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¿Gastas dinero, tiempo e ilusión aplicando cremas en tu rostro que no terminan de funcionar? Lo más natural es que el problema no seas tú, sea el producto. Y no porque no sea bueno, sino porque no será el adecuado. “Para evitar caer en el círculo vicioso de ir probando uno y otro sin que los resultados sean los esperados, es básico conocer al detalle la composición. No importan tanto las marcas o los productos, lo que actúan son los principios activos o ingredientes”, nos aclara la experta en dermocosmética, nutrición y medicina antiaging Inmaculada Canterla.

Lo recomendable es dar la vuelta a la crema y leer la etiqueta de ingredientes. No hace falta convertirse en experto, pero sí conocer qué principio activo necesita cada piel.

PIEL GRASA

En este tipo de piel las glándulas sebáceas son hiperactivas.

Qué buscar en la etiqueta:

  • Retinoides: inhiben la producción de sebo, son anti-inflamatorios y además aumentan el colágeno.
  • Bardana: otro ingrediente ideal para las pieles grasas por su actividad antimicrobiana y seboreguladora.

PIEL SECA

Presenta aspereza, descamación, pérdida de flexibilidad y elasticidad, grietas.

Qué buscar en la etiqueta:

  • Ceramidas: ayudan a que la piel no se deshidrate y se seque, lo que se traducirá en menos arrugas.
  • Betaglucanos: forman una fina capa que sella la hidratación y ayuda a estimular el propio colágeno.
  • Ácido hialurónico: es uno de los activos con más poder hidratante al ser una molécula altamente hidrofílica (que le gusta el agua y se pega a ella, vaya).

PIEL MIXTA

Alterna características de piel grasa (en la zona T) y piel seca (en los laterales del rostro).

Qué buscar en la etiqueta:

  • Ácido salicílico: ideal para la piel grasa con poros dilatados.
  • Vitamina B5: este activo aumenta la síntesis de lípidos, por lo que mejora la barrera cutánea.

PIEL SENSIBLE

Tiene un umbral de tolerancia inferior y reacciona frente ante estímulos a los que una piel normal no lo haría, sufriendo sensaciones de incomodidad (calor, tirantez, enrojecimiento o prurito).

Qué buscar en la etiqueta:

  • Vitamina B3 (Niacinamida): reduce la irritación y las manchas rojas faciales. También reduce la coloración amarillenta o cetrina de la piel y mejora la textura cutánea.
  • Teprenona: estabiliza los telómeros y facilita la acción de la telomerasa. Así se alarga la vida de las células de la piel. Además, mejora el proceso de reparación celular tan frecuente en pieles sensibles.
  • En este caso, además, hay que huir de tónicos astringentes, mentol, alcanfor y productos que contengan lauril sulfato.

PIEL NORMAL

Está bien hidratada, tiene aspecto luminoso, brillo moderado, color uniforme y poros imperceptibles. El tratamiento que necesitan está basado en preservar su estado natural, protegerla de la deshidratación, de la acción del sol y los agentes atmosféricos.

Qué buscar en la etiqueta:

  • Vitamina A y Vitamina C: juntas son anti-queratinizantes, inhiben la producción de sebo, tienen poder anti-inflamatorio e inmuno-modulador, aumentan del colágeno, disminuyen la elastina anormal, aumentan de la mucina dérmica y epidérmica, aumentan las fibras de anclaje y aumentan la vascularización dérmica.
  • EGF, Factor de Crecimiento: Este “epifactor” es un péptido compuesto por 53 aminoácidos que promueve el crecimiento, la proliferación, la diferenciación y la supervivencia celulares a través del ligando con su receptor EGFR presente en la superficie celular. Los efectos, una mayor producción de colágeno aumentando el grosor de la piel.

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