NOTICIAS

España, tercer país de la UE que más productos peligrosos detectó en el mercado en 2014

23/03/2015 12:53 CET | Actualizado 23/03/2015 12:53 CET
EFE

España notificó el pasado año un total de 280 notificaciones de productos peligrosos detectados al entrar en su mercado, lo que lo coloca como el tercer país con más incidencias, sólo por detrás de Alemania (296) y Hungría (291), de acuerdo a los datos del informe publicado este lunes por la Comisión Europea sobre el Sistema europeo de alerta rápido (RAPEX, por sus siglas en inglés).

En total, el sistema RAPEX registró un total de 2.435 notificaciones de alerta, lo que supone un incremento del 3 %, algo que Bruselas explica como prueba de un mejor control del mercado. En este sistema de vigilancia participan 31 países: los 28 de la UE más Noruega, Liechtenstein e Islandia.

Los juguetes son las mercancías que más alertas provocaron en 2014, representaron un 28 % del total), seguidos del textil (23 %) y de la electrónica (9 %).

En una rueda de prensa para presentar los resultados del informe en Bruselas, la comisaria de Justicia y Consumo, Vera Jourová, ha pedido a los consumidores que presten especial atención a los juguetes y productos de electrónica que adquieren, al tiempo que ha señalado que es "clave" la seguridad de los artículos para niños, por ser los más "vulnerables".

LOS PRODUCTO CHINOS, LOS MÁS PROBLEMÁTICOS

Aunque el 14 % de los artículos peligrosos tenían su origen en un Estado miembro o en alguno de los países socio del espacio económico europeo, la gran mayoría de las incidencias correspondieron a productos procedentes de China (64 %).

El porcentaje de artículos peligrosos con factura en China se mantiene al mismo nivel que en años anteriores, pese a que la Unión Europea cuenta con un marco específico de colaboración con el gigante asiático para que mejore los controles en las exportaciones.

En cuanto a los riesgos más corrientes que presentan las mercancías localizadas, el peligro de lesiones es el más frecuente (26 %), seguido de la presencia de químicos nocivos (25 %), del riesgo de ahogamiento con piezas (12 %) y de la posibilidad de sufrir una descarga (11 %) o estrangulamiento (9 %).