POLÍTICA

Las razones del auge del partido animalista Pacma antes de las autonómicas

18/04/2015 10:29 CEST | Actualizado 18/04/2015 10:29 CEST
EFE

El partido animalista Pacma envía un mensaje privado a todo el que les sigue en Twitter: "Gracias por seguirnos. Nuestro partido defiende a los animales, el medio ambiente y la justicia social. Visita: pacma.es". Es una forma de afianzarse en las redes sociales, un pilar básico en la estrategia del partido, que no cuenta con demasiados recursos.

Sus tácticas están dando frutos. Como muestra, los resultados que obtuvieron en las elecciones andaluzas de marzo. Con una campaña que costó sólo 2.100 euros y basada en el reparto de folletos, en la megafonía de calle y en las redes sociales, lograron casi cuadriplicar sus resultados de 2012. De 8.781 votos pasaron a 31.735, lo que les convirtió en tercera fuerza extraparlamentaria tras UPyD y el Partido Andalucista y muy por delante de formaciones como Vox.

"Estamos sorprendidos. Los comicios se convocaron con muy poco tiempo y tuvimos el tiempo justo para hacer todos los trámites para presentarnos en las ocho provincias. No teníamos recursos previstos ni campaña preparada", afirma Laura Duarte, portavoz del Pacma, quien atribuye el subidón a que el partido ha conseguido "aglutinar el voto de la gente preocupada por el maltrato animal". "Hemos detectado una mayor preocupación de la sociedad por los animales y ningún otro partido recoge medidas con respecto a esta cuestión. Ninguno prioriza nada al respecto en su campaña", subraya.

CLAVES: DESAFECCIÓN, EQUO Y PODEMOS

Los expertos, en cambio, apuntan otras razones para explicar el auge del Pacma. "La desafección política a los partidos tradicionales está alimentando la aparición y el auge de nuevas formaciones políticas con 'preocupaciones transversales' que pretenden dar respuesta a la crisis institucional que se está viviendo, y al mismo tiempo impulsa preocupaciones de menor alcance, aunque basadas en fuertes convicciones", señala Juan Carlos Cuevas Lanchares, profesor de Sistema Político Español de la Universidad Complutense de Madrid.

Cuevas explica que, además, en Andalucía y en Cataluña, especialmente, se va abriendo paso una idea que se ha desarrollado paulatinamente en un sector cada vez más numeroso de la ciudadanía española: la necesidad de defender los derechos de los animales, "de ciertos derechos vinculados con el viejo ideario verde difundido en los foros antitaurinos, que parece ir a más, y que hasta hace relativamente poco tiempo parecía ser cosa de minorías".

Máriam Martínez-Bascuñán, profesora de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, aprecia una fuga de votos desde Equo, que acudió a las andaluzas junto a Podemos, hacia el Pacma. "El perfil del votante de Equo es de izquierda. Sabemos que Podemos viene manteniendo un discurso en el que 'disimula' esa identidad de izquierda porque aspira a convertirse en un partido de mayorías. Es posible que esto le acabe costando el voto de gente de izquierda más radical que no quiere votar a partidos que identifica con la 'vieja política', pero que se sienten de alguna forma traicionados por el tactismo de Podemos y su renuncia a presentarse como partido de izquierda", explica.

¿UN PARTIDO DE IZQUIERDAS?

De ahí, señala, que quizás los votantes de Equo hayan preferido dar su apoyo al Pacma antes que a Podemos, "de forma que estarían identificando a Pacma con un partido de izquierda". "Es ahí donde podríamos situar, por tanto, su perfil ideológico", apunta Martínez-Bascuñán. Laura Duarte, del Pacma, cree que el suyo es sobre todo "un voto concienciado" y rechaza situarse claramente en un espectro ideológico.

"Todo el mundo entiende que una mentalidad más progresista, como sería ésta, está asociada a la izquierda, pero nos hemos encontrado con que los partidos de izquierdas son muchas veces los que favorecen el maltrato animal. IU ha estado gobernando con el PSOE hasta ahora en Andalucía y ha estado financiando la tauromaquia. Y ninguno de estos partidos se ha atrevido a incluir ninguna propuesta animalista en sus programas", critica.

Por eso, el Pacma se presentará en solitario a las próximas elecciones autonómicas y a las municipales en una treintena de localidades. Duarte asegura que han recibido muchas propuestas para ir de la mano de otros partidos, pero que las han rechazado: "Creemos que lo importante es la esencia de lo que defendemos y poder hacer una campaña centrada en lo que a nosotros nos preocupa y ninguna coalición va a permitir que sea así, al margen de que se nos restaría visibilidad como opción política".

¿QUÉ PASARÁ EN MAYO?

Duarte es consciente de que lograr alguna representación en los comicios será complicado porque, afirma, la ley electoral perjudica a partidos como el suyo, pero ya preparan la campaña, que será "de calle". "Estará centrada en las redes sociales, con folletos, carteles. Muy clásica, con pocos recursos, y centrada en difundir nuestro mensaje por las redes sociales, que son nuestra fuerza", advierte.

Los expertos consultados por El Huffington Post ven complicado que los apoyos al Pacma vayan a aumentar en los comicios de mayo o a cristalizar "en una influencia sustantiva con respecto a las dinámicas del juego político local y regional". Pero avisan de que ahora mismo es complicado hacer predicciones.

"Si son capaces de hacer llegar un discurso nítido, claro, y con seguridad sobre las cuestiones centrales de su ideario político, puede consolidar o incluso aumentar su respaldo, sobre todo, en comunidades como Cataluña, la Comunidad Valenciana y Andalucía", señala Juan Carlos Cuevas, que no descarta "más de una sorpresa" en el ámbito local y ve "complicado" que logren representación en los parlamentos autonómicos.

"SERÍA INTERESANTE VER LA REPUESTA DE LA VIEJA POLÍTICA"

¿Y qué ocurriría si lograsen representación en algún municipio? Artemio Baigorri, profesor de Sociología en la Universidad de Extremadura, cree que podrían plantearse "problemas de convivencia" en algunas localidades, "en el caso en que tuviesen capacidad política (por ejemplo como partido-bisagra) para intervenir y acabar con determinadas prácticas tradicionales".

Juan Carlos Cuevas es más optimista y cree que un Pacma con representación permitiría visualizar de una manera más clara la reivindicación de una parte cada vez más numerosa de la sociedad en defensa de los derechos de los animales. "Y sería realmente interesante ver la respuesta de la vieja, y de la que se presenta como nueva política, a las demandas del Pacma, sobre todo en municipios en los que el respeto a las tradiciones justifican la violencia contra los animales apelando a consideraciones culturales".

De momento, en países como Holanda y Portugal los animalistas ya han conseguido presencia en algunas cámaras. ¿Llegará ahora el turno de España?

TE PUEDE INTERESAR

Ve a nuestra portada Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter