INTERNACIONAL

El Papa habla por primera vez de "genocidio" armenio

12/04/2015 17:19 CEST | Actualizado 12/04/2015 20:01 CEST

El Papa Francisco ha utilizado el término "genocidio" para referirse a la masacre de los armenios por parte de los turcos hace ahora justo 100 años, un hecho jamás reconocido por Turquía y que nunca antes había sido definido de esta forma por un pontífice. Ankara ha convocado como protesta al embajador del Vaticano en su país, Antonio Lucibello. "El siglo pasado, la familia humana sufrió varias tragedias sin precedentes. La primera, que está considerada como el primer genocidio, golpeó al pueblo armenio", ha dicho Jorge Bergoglio. "Es una acusación sin fundamentos", ha replicado Mevlut Cavusoglu, el ministro turco de Exteriores.

Las palabras del Papa se han producido durante el saludo inicial a los participantes de la misa por el centenario del "martirio" armenio, celebrada en la basílica de San Pedro y en la que se ha proclamado doctor de la Iglesia a San Gregorio di Narek.

"Hoy recordamos con el corazón lleno de dolor, pero también de esperanza, el centenario de aquel trágico evento, de aquel atroz y descabellado exterminio que vuestros antepasados sufrieron cruelmente", ha afirmado el Papa.

Junto a él, han concelebrado la misa el patriarca de Cilicia de los Armenios Católicos, Nerses Bedros XIXM, y el Supremo Patriarca de los Católicos de todos los Armenos, Karekin II. En la basílica se encontraba también el presidente armenio, Serz Sargsyan, un enorme gesto simbólico.

Los armenios calculan que aproximadamente 1,5 millones de personas murieron entre 1915 y 1917, cuando el Imperio Otomano, al que pertenecían ambos territorios, llegaba a su fin. Los turcos consideraron que apoyaban a sus enemigos, los rusos, en el marco de la Primera Guerra Mundial. Armenia, situado en el Cáucaso meridional y que perteneció a la URSS, es un país independiente desde 1991.

Sólo 22 países reconocen el genocidio, entre los que no está España. Pero, para Turquía, que asegura que se trató de una guerra civil, es un asunto que aún provoca graves crisis diplomáticas. La cuestión es de capital importancia para Ankara ya que una de las condiciones impuestas por Bruselas para que pueda integrarse en la Unión Europea es el reconocimiento de dicho genocidio.

En el año 2000, Juan Pablo II firmó un documento junto al patriarca armenio en el que denunciaba aquel hecho histórico, pero Bergloglio ha sido el primer Papa que pronuncia esa palabra en una misa en el Vaticano.

"EL MAL MANTIENE AÚN LA HERIDA ABIERTA"

"Recordarles es necesario e incluso obligatorio porque ahí donde no persiste la memoria significa que el mal mantiene aún la herida abierta. Esconder o negar el mal es como dejar que una herida continúe sangrando sin sanarla", ha advertido Francisco. "Fueron asesinados obispos, sacerdotes, religiosos, mujeres, hombres, ancianos e incluso niños y enfermos indefensos", ha añadido el sucesor de Pedro.

A este primer genocidio del siglo pasado le sucedieron, según la alocución de Bergoglio, otros dos: el nazismo y el estalinismo. El Papa, que ha clamado en varias ocasiones contra "la tercera guerra mundial por partes" que se vive en la actualidad, ha vuelto a recordar que "estamos asistiendo a una suerte de genocidio provocado por la indiferencia general y colectiva, por el silencio cómplice de Caín que exclama '¡A mi qué me importa!'".

"Asistimos cotidianamente a crímenes atroces, a masacres sangrientas y a la locura de la destrucción. Aún escuchamos el grito sofocado de muchos hermanos inermes, que a causa de su fe en Cristo o de su pertenencia ética son públicamente asesinados, decapitados, crucificados o quemados vivos", ha apuntado, igualmente.

Tras las tragedias de la centuria pasada, Bergoglio opinó que "parece que la humanidad no consiga dejar de verter sangre inocente, como si el entusiasmo surgido tras la Segunda Guerra Mundial estuviera desapareciendo y disolviéndose"."Parece que la familia humana rechace aprender de sus propios errores causados por la ley del terror. Y así, aún hoy, hay quien trata de eliminar a sus semejantes con la ayuda del silencio cómplice de otros que permanecen como espectadores", ha denunciado.

El 24 de abril de 1915, durante la Primera Guerra Mundial en la que Turquía combatía del lado de Alemania, el Gobierno otomano ordenó la detención de centenares de armenios en Estambul y puso en marcha una masiva deportación. Aunque Turquía cientos de miles de muertos armenios durante la deportación, niega que la intención del Imperio Otomano fuera su extinción.

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