INTERNACIONAL

Las fotos de la reunión histórica entre Obrama y Castro: "La guerra fría ha acabado"

12/04/2015 10:05 CEST | Actualizado 12/04/2015 13:03 CEST

La VII Cumbre de las Américas, celebrada en Panamá, ha pasado a la historia por ser la primera en la que ha participado Cuba y por albergar la primera reunión de los presidentes estadounidense y cubano después de más de 50 años.

Pese a que Barack Obama y Raúl Castro ya se habían estrechado las manos en el funeral de Nelson Mandela en 2013, la foto en Panamá era histórica al ser el primer encuentro entre ambos mandatarios desde la reanudación de las relaciones bilaterales, el pasado mes de diciembre.

Un día después del saludo se produjo la esperada reunión, en la que los dos presidentes reconocieron sus profundas diferencias pero subrayaron su intención de trabajar juntos hacia "una nueva era", marcada por un mayor diálogo y cooperación, además de la apertura de embajadas.

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Reunión Obama-Castro

Sin embargo, finalmente no se produjo el esperado anuncio de la eliminación de Cuba de la lista estadounidense de países que apoyan el terrorismo, una opción que Obama se ha comprometido a estudiar. Sin embargo, el mandatario ha asegurado que "la guerra fría ha acabado" y que "Cuba no es una amenaza para Estados Unidos".

UNA HORA Y VEINTE MINUTOS

El primer encuentro de dos gobernantes de Cuba y EEUU en más de cinco décadas duró una hora y veinte minutos, en los que Obama y Castro hablaron "honestamente" y con sinceridad sobre el restablecimiento de relaciones bilaterales, con el objetivo de avanzar en el proceso, pero sin obviar las "muchas diferencias" que existen entre ambos países.

"Ahora estamos en condiciones de avanzar en el camino hacia el futuro", afirmó Obama, quien ve factible que, con el tiempo, su país y la isla puedan pasar página a su "complicada" historia y "desarrollar una nueva relación".

Cuba "no es una amenaza para Estados Unidos", ni el objetivo es un "cambio de régimen", destacó un Obama "cautelosamente optimista" con el progreso de las negociaciones para la normalización bilateral.

Y en la otra silla, Raúl Castro abordó su primer cara a cara con Obama dispuesto a hablar "de todo" y con "mucho respeto", según dijo antes de la reunión que se celebró tras la primera parte de la sesión plenaria de la Cumbre de las Américas.

UN PRESIDENTE "HONESTO"

Un foro donde Castro, en el primer discurso de un presidente cubano en el cónclave continental, no dudó en calificar de "honesto" al actual presidente de EE.UU. y hasta lo eximió de la responsabilidad de la política hacia Cuba desarrollada por los diez gobernantes que han precedido a Obama, desde que triunfó, en 1959, la Revolución castrista.

"Nuestro reconocimiento por su valiente decisión de involucrarse en un debate con el Congreso de su país para ponerle fin", señaló el presidente cubano.

Esos elogios no impidieron a Raúl Castro aprovechar su intercambio con Obama para advertirle que es "esencial" que EE.UU. acabe con el embargo contra Cuba para avanzar en la normalización de relaciones.

Cuba considera que las medidas que adoptó Obama en enero para flexibilizar el embargo "son un paso en la dirección correcta", pero son limitadas, por lo que la isla espera que el presidente estadounidense las amplíe y adopte otras nuevas.

Castro también instó a Obama a eliminar las políticas dirigidas a promover cambios en el sistema político y socioeconómico del país.

LUCHA CONTRA EL TERRORISMO

Según informó el canciller cubano, Bruno Rodríguez, los presidentes además abordaron las posibilidades de cooperación en ámbitos como la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, la protección del medioambiente, la mitigación del cambio climático y la salud, incluyendo el enfrentamiento a pandemias.

Lo que no salió de ese encuentro, considerado histórico por todo el mundo, fueron anuncios o novedades sobre la fecha para la apertura de embajadas en La Habana y Washington, ni sobre la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Obama todavía no ha podido revisar, según dijo él mismo, la recomendación del Departamento del Estado favorable a retirar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo y, por tanto, aún no ha tomado una decisión al respecto.

Cuba reclama su salida de esa lista, en la que aparece cada año desde 1982, y aunque no lo considera una "precondición" para reabrir las embajadas, para la isla es un asunto "muy importante."

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