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Trucos 'lowcost' para disfrutar de la temporada de festivales sin dejarse los ahorros

29/04/2015 08:25 CEST | Actualizado 29/04/2015 08:25 CEST
BAPTISTE PONS FLICKR

La temporada primavera-verano es sin duda la mejor época para los amantes de la música. Es tiempo de festivales y es momento de asistir a conciertos al aire libre. Pero aunque se compren las entradas antes de tiempo, es inevitable dejarse una gran cantidad de dinero en estos eventos. Para evitar que esto ocurra, en la web de viajes Planeta LowCost han recopilado una serie de consejos para hacer frente a estas citas sin arruinarse. La imaginación y la astucia son claves para conseguir este objetivo.

¿DÓNDE DORMIR?

furgoneta

Vía Maximo Lopez (Flickr)

Muchos festivales ofrecen zona de acampada a muy bajo precio o, incluso, gratis. Pero en muchos de ellos la capacidad es limitada y en seguida se agotan las plazas. Así que lo más probable es que los no previsores tengan que ingeniárselas para encontrar un alojamiento barato. Una de las mejores opciones es recurrir al coachsurfing, así no hay que gastarse ni un euro. Otra opción económica es alquilar una casa el fin de semana, especialmente si se viaja con un grupo de amigos.

Y si el piso no es muy grande, siempre está la opción de llevar unos colchones y unos sacos de dormir… ¡Cuánta más gente entre, más barato saldrá! También está la alternativa de viajar en una furgoneta —los que la tengan— y quedarse allí a dormir. Cada vez son más los que se decantan por poner un par de colchones y unas cortinillas para librarse del sol matutino. Con un poco de maña se puede hacer un lugar acogedor que no tiene nada que envidiar a la incómoda tienda de campaña.

¿DÓNDE COMER?

huevos fritos

Vía Gonzalo Iza (Flickr)

Está claro que un restaurante con estrella Michelín no entra dentro del espíritu lowcost. Pero de ahí, a comer todos los días el rico bocata de chorizo con queso, hay un paso y muchas posibilidades en el medio.

La más auténtica y también la más barata es cargar con la comida desde casa. El embutido para el bocata no puede faltar, pero también hay que llevar algo calentito. Se agradecerá en los momentos de hambre. Por ejemplo, se puede recurrir a caldos, sopas o pasta preparada a la que basta con añadir un poco de agua caliente que se puede obtener pidiendo una infusión en un bar o llevando un camping gas para calentarla. La tortilla de patatas de casa tampoco puede faltar, así como la empanada gallega, latas variadas, arroz ya hecho… La otra opción es pagar por un menú, si el presupuesto lo permite. Uno del día suele costar entre 7 u 8 euros en los restaurantes locales, pero últimamente también se está poniendo de moda improvisar restaurantes en los garajes de casas cercanos al recinto de los festivales. Comida casera a 4 o 5 euros.

AHORRAR EN LA BEBIDA

cerveza

Vía Marc Puig i Perez (Flickr)

Aquí es donde se puede ir la mayor parte del presupuesto, por eso es recomendable comprar la bebida en un supermercado y mantenerla fresquita entre hielos en las típicas neveras de acampada. Lo más probable es que no dejen pasar ni una sola botella al recinto de los conciertos. Por tanto, habrá que aprovechar a hidratarse entre una actuación y otra. Aunque siempre existen algunos trucos para intentar pasar un poco de bebida escapando al férreo control de los seguratas. Y ahí entran en juego las petacas moldeables: un gran invento.

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