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El Real Madrid, campeón de Europa veinte años después tras vencer a Olympiacos (78-59)

17/05/2015 21:53 CEST | Actualizado 21/05/2015 11:51 CEST
EFE

A la tercera, y en casa, fue la vencida. El Real Madrid se proclamó campeón de Europa viente años después tras derrotar con claridad a Olympiacos (78-59) en un gran partido de Andrés Nocioni (12) y Jaycee Carroll (16).

El argentino, MVP de la final, fue clave en todos los momentos decisivos del partido. Despertó al equipo con actitud cuando peor lo pasaba, lo mantuvo enchufado en ataque y en defensa y enterró cualquier esperanza helena con una canasta de tres en el último tramo que disparó definitivamente a los de Laso.

La tarea no fue tan fácil como puede aparentar el marcador. Desde el primer minuto, el conjunto dirigido por Sfairopoulos dejó muy claro que sabe jugar este tipo de partidos como pocos. Con una defensa durísima, obligaba a los jugadores blancos a llevar al límite la posesión y elegir malos tiros. Rudy encadenaba una mala decisión tras otra y se convertía en embajador de un equipo fallón y precipitado. Sin embargo, dos triples de Llul permitieron al Madrid no perder comba y minimizar los daños en un primer cuarto que terminó con un balance de 15-19 para Olympiacos, que tenía a Matt Lojeski (17) como figura.

La arenga de Laso funcionó y el Madrid volvió a pista con otra cara. Se sacudió la ansiedad y comenzó a jugar con más cabeza e intensidad. El Madrid se agrandaba ante un Olympiacos que parecía contagiarse por el mal partido de su líder. Spanoulis, irreconocible, fallaba tres tiros libres seguidos y no tocaba ni aro de tres. La entrega del 'Chapu' Nocioni y el acierto de Maciulis comandaban la reacción del Madrid, que le daba la vuelta a la tortilla con un parcial de 20-9 y se marchaba al descanso con una ventaja de siete puntos (35-28).

El tercer cuarto fue el de la reacción griega. El grupo que nunca se rinde remontó la desventaja con oficio. Printezis, Sloukas y de nuevo Lojeski apretaron hasta recuperar la inciativa en el marcador. El Madrid necesitaba un revulsivo... o dos. Y vaya si los tuvo. Logró contener el acierto griego de nuevo con Nocioni en pista y apareció la versión estelar de Jaycee Carrol, que se marcó tres triples maravillosos y una bandeja de espaldas para volver a situar al Madrid por delante (53-46) antes de afrontar el último cuarto.

En el último acto, el Madrid, espoleado por su público, no dejó reaccionar a los griegos. Spanoulis no apareció y Nocioni se agigantó para matar la final. Por delante, más de cinco de minutos de fiesta en la grada y en la pista para que el equipo de Laso desplegara todo su baloncesto hasta terminar devolviendo a Olympiacos, y con creces, la dolorosa derrota de 2013.

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