POLÍTICA

Se estanca la mortalidad en las carreteras: ¿más coches=más accidentes?

14/06/2015 10:00 CEST | Actualizado 14/06/2015 10:00 CEST
EFE

El gráfico del número de muertos en carretera desciende rápidamente desde los primeros años de los 2000 hasta 2013. Pero, a partir de ahí, la línea deja de bajar y se estabiliza. En 2015, esa tendencia al estancamiento continúa: en los primeros cinco meses del año, 409 personas han perdido la vida en las carreteras, ocho más que a las mismas alturas del año pasado (un incremento del 2%). Este mes de mayo ha sido especialmente negativo, ya que ha habido 91 fallecidos, un 19% más que el año pasado. ¿Qué se está haciendo mal?

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La directora general de la DGT, María Seguí, ha achacado esos datos a la “economía creciente” y al mayor número de trayectos. La semana pasada se conoció otro dato que podría apoyar esa tesis: la matriculación de vehículos alcanzó en mayo las 94.030 unidades, un 14% más respecto al ejercicio anterior. En los cinco primeros meses del año se llegó a las 443.919, un 21,7% más que en 2014. Así que la ecuación parece cantada: más vehículos en la carretera=más accidentes y, quizá, también más muertos. Pero no.

Los expertos niegan la mayor y califican esa tesis de “argumento de mal pagador”. “Que haya más coches en circulación es un factor de riesgo, pero no de siniestralidad. De hecho, ahora hay un mayor parque de automóviles que en los 60 y hay menos muertos”, subraya Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados. Las estadísticas le dan la razón. En 1960 había en España cerca de un millón de vehículos y aquel año murieron en las carreteras 1.300 personas. El año pasado, con 31 millones de coches en España, la cifra fue inferior: 1.131.

Los datos reflejan, en cualquier caso, que en tres de los cinco meses de 2015 (enero, febrero y mayo) ha habido más muertes que en los mismos períodos de 2014. Además, en ocho de las 17 Comunidades Autónomas ha aumentado la siniestralidad. “Se está produciendo un repunte que ya se había iniciado en 2014”, dice, tajante, Arnaldo. La semana pasada, la Fundación Mutua Madrileña publicó otro informe que lo apoya: en 2014 se registraron 42.000 accidentes más que en el año anterior, invirtiéndose así el descenso paulatino experimentado en los cuatro años anteriores.

“El incremento del parque no tiene que conllevar una mayor siniestralidad. Sólo la conllevará si hay un aumento de movimientos y la circulación es insegura. Y ese es el problema”, explica Arnaldo, quien subraya que el parque de vehículos en España está sufriendo un importante envejecimiento y los conductores no están invirtiendo lo necesario en el mantenimiento de los coches.

Francisco Canes, presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes de Tráfico (DIA), rechaza ese pensamiento. “Un parque móvil antiguo no quiere decir que sea más siniestral. Porque si tengo un vehículo de nueve años, yo, que lo conduzco desde hace años, sé que no tiene ABS, ni control de estabilidad… y he adaptado mi conducción a ese tipo de vehículo. A partir de ahí, si paso la ITV, el coche está en condiciones”, zanja. Él achaca el estancamiento de la mortalidad a la “falta de liderazgo y de políticas del Ministerio del Interior y de la DGT”.

"SE HAN PERDIDO MUCHOS ALIADOS"

“Se han perdido muchos aliados y habría que recuperar las alianzas que existían en la etapa anterior. Pere Navarro [Director General de Tráfico entre 2004 y 2012] era un buen gestor, tenía alianzas con la Fiscalía, con las fuerzas de seguridad", asegura Canes, quien subraya que antes existía "complicidad" con las asociaciones de víctimas, discusiones con los ciclistas…

"Siempre se buscaba la alianza y la complicidad en las medidas, lo que propiciaba que el tráfico estuviera presente en los medios de comunicación y en lo que decía la gente. La gente hablaba del carné por puntos, del código penal, del alcohol… Ahora mismo todo eso ha desaparecido”, lamenta.

Los expertos sí coinciden en que la inversión en infraestructuras se ha paralizado en los últimos años y eso tiene una repercusión muy negativa en la siniestralidad. “El ritmo de conservación de vías está empeorando”, constata Jacobo Díaz, director general de la Asociación Española de la Carretera, quien insiste en que eso, unido a la mala conservación de la señalización, de las marcas viales, del estado de los firmes, de los sistemas de contención… conlleva muchos más riesgos.

Y avisa: “Hay que seguir con las políticas restrictivas. No se puede bajar la mano en los controles de velocidad, alcohol y cinturón, que son tres elementos claves para garantizar una circulación segura y que han demostrado su efecto en nuestro país en la última década”.

Medidas para intentar que la curva de ese gráfico de muertos en carretera vuelva a correr rápidamente hacia abajo.

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