INTERNACIONAL

Crisis migratoria: turno para una solidaridad europea real

09/09/2015 07:40 CEST | Actualizado 09/09/2015 08:20 CEST
EFE

ESTRASBURGO- La foto de Aylan lo ha cambiado todo. Al menos esa es la sensación que se transmite desde los pasillos del parlamento europeo en Estrasburgo, donde la crisis migratoria es estos días la absoluta protagonista y donde lo será más aún este miércoles en el discurso sobre el estado de la Unión que ofrecerá Jean-Claude Juncker.

Desde que el mundo vio, consternado, la foto del pequeño sin vida en las playas de Badrum, todo se ha acelerado o al menos se percibe un cambio de tendencia entre los líderes europeos, que parecen decididos a tomar de una vez medidas que empiecen a cambiar algo. Así, han sido varios los países que se han mostrado dispuestos a ampliar las cuotas de refugiados que están dispuestos a aceptar, Francia y Reino Unido han dado el visto bueno a intervenir militarmente en Siria y el gran mensaje que se transmite estos días es el de lograr una política europea común, una respuesta unitaria ante el reto de esta crisis migratoria.

El discurso del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, pondrá a prueba ese mensaje de unidad y de implicación por parte de los 28 que tanto han defendido estos días. Así, propondrá distribuir 120.000 demandantes de asilo llegados a Hungría, Grecia e Italia entre los 28 Estados miembros. En concreto, a España le pedirá que de ese total acepte a 14.931 refugiados (la tercera cifra más alta de la UE), un 12,4% del total y más del triple de lo que había solicitado el pasado mes de mayo.

Clave será el hecho de que el Ejecutivo comunitario ha mantenido la misma línea que entonces, cuando presentó su propuesta para la acogida de 40.000 refugiados: dotándola de carácter obligatorio. No sirvió de mucho y los países de la UE mostraron muchas reticencias, aunque ahora los que estaban menos dispuestos parecen haber cambiado el argumento.

Francia y Alemania siguen liderando la voluntad de acoger refugiados. Reino Unido, con un más que escéptico David Cameron, parece haber cedido y se ha mostrado dispuesto a acoger a miles de refugiados sirios, tal y como anunció la semana pasada. Algo parecido ha sucedido con el Ejecutivo de Mariano Rajoy, que no descarta acoger a más demandantes de asilo. Eso sí, ha puesto condiciones para ello: se necesitarán recursos y medios para proporcionarles una vida digna y se necesitará una política europea común para hacer frente a la crisis.

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El drama de los refugiados en Europa

UNA POLÍTICA DE ASILO COMÚN

La clave está por tanto ahora en cómo gestionen los 28 los próximos años, más allá de los dos más inminentes, buscando una solución que se consolide. "En el PE hay medidas a corto y largo plazo y tienen que activarse al mismo tiempo. Esta semana el PE está dando su aprobación a las medidas a corto plazo, que son las económicas para hacer frente a las llegadas de este verano, fundamentalmente a Grecia y a Italia, pero luego inmediatamente hay que poner en marcha las que se lleven a cabo a medio plazo. Mañana se presentarán medidas que no se iban a dar a conocer hasta diciembre, pero ponerlas en marcha llevará su tiempo, de ahí que sean muy necesarias las que están pensadas de forma más inmediata", explica a El Huffington Post el portavoz del PE, Jaume Duch.

Duch se refiere al mecanismo de reparto temporal de 120.000 refugiados, que también incluirá una propuesta para crear un sistema de reparto permanente en situaciones de emergencia como la actual y una lista de Estados de origen seguros, que, según informa la agencia Efe, incluirá a los candidatos a entrar en la UE como Albania, Macedonia, Montenegro, Serbia y Turquía, así como Bosnia-Herzegovina y Kosovo.

Así, en opinión de Duch, no es necesario reformar los Tratados de la UE, sino que, como viene reclamando el PE "desde hace tiempo" -tal y como aprobó una resolución en abril- sino pone en marcha una política de inmigración legal, que es lo que tienen "todos los grandes países", como EEUU, Australia, Canadá o Japón. "No se puede gestionar la inmigración ilegal si al mismo tiempo no se da un canal de entrada legal que de alguna manera dé esperanzas. Si uno no tiene la posibilidad de ir a la misión de la UE en Damasco o donde sea a presentar sus papeles para entrar en un cupo de emigración legal, lo que intentará de manera ilegal", explica.

Desde el Grupo Confederal de la Izquierda Unida Europea (GUE/NGL), Marina Albiol, defiende un paso más en las medidas a corto plazo: hacer efectiva la directiva de protección temporal, que "nunca se ha aplicado y que está pensada para situaciones como esta". "Permitiría dar de una forma rápida protección internacional a los refugiados de cara a la propuesta de Juncker, que nos sigue pareciendo absolutamente insuficiente", expone a El Huffington Post.

A largo plazo Albiol defiende que su grupo parlamentario sí aboga por cambiar la política de asilo de la UE: "Se ha demostrado que el Tratado de Dublín no funciona". Por eso, defienden una "política de asilo común: que todos los Estados miembros tengan unas condiciones de acogidas mínimas y que tengan en todos ellos el mismo grado de protección".

"Hemos asistido a un espectáculo horrible, de egoísmos nacionales. Ahora, movidos por el tremendo impacto que ha tenido Aylan, los Estados miembros reaccionan. Pero hace falta una respuesta de mucho mayor calado, que de una vez hagamos una política europea de migración, y que de una vez llenemos de contenido lo que hemos llamado "Sistema Europeo Común de Asilo y Refugio" que nos permita asumir nuestras obligaciones humanitarias, sin cupos ni cuotas", explica a este medio por su parte Fernando López Aguiar desde el grupo socialista en la Eurocámara.

En este sentido, la presidenta de a Delegación Socialista Española del Parlamento Europeo, Iratxe García, defiende que no se hable de Europa como "un ente abstracto" a la hora de lograr una política común. "Las instituciones europeas son las que son y son los Estados los que tienen que ceder soberanía en algunas decisiones a ámbito europeo y que Europa tenga cierto margen para maniobrar. Tenemos que ver si realmente queremos que sea Europa la que legisle en esta materia y no que cada uno mantenga su cuota de poder para decidir y que la UE sea la culpable cuando algo no funcione. No hay que modificar tratados, sí hace falta voluntad", sentencia.

Ahora falta por ver si los 28 se deciden a ser una Europa unida, que haga frente a esta crisis y que evite más fotografías como las de Aylan.

ESPAÑA REBAJA EL TONO, PERO AVISA

España, que ha sido muy crítica con las cuotas obligatorias, ha rebajado el tono ante el recrudecimiento de la crisis y la presión ciudadana, y ahora se muestra dispuesta a hacer un esfuerzo para acoger a más demandantes de asilo.

Avisa, no obstante, de que este paso debe aún ser discutido con Bruselas e ir acompañado de los recursos y medios necesarios para proporcionar una vida digna a los refugiados.

Por otro lado, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, declaró en París que no se puede descartar que entre los miles de refugiados que entran en Europa procedentes de Siria pueda haber elementos yihadistas del DAESH infiltrados. "No podemos descartar esa posibilidad", advirtió.

"Tiempo atrás DAESH (Estado Islámico) hizo una amenaza en ese sentido, creo que en esa cuestión hay que ser prudentes. A los ministros del Interior, que nos corresponde garantizar la seguridad, esa es una realidad que debemos tener presente, no podemos descartar esa posibilidad y debemos tomar las medidas adecuadas", dijo a los periodistas tras su participación en la Conferencia Internacional sobre las Víctimas de Violencia Étnica y Religiosa en Oriente Próximo.

LA IMAGEN DE LA VERGÜENZA

Este martes nos dejó una de esas imágenes para olvidar, la de una periodista húngara que fue grabada mientras ponía la zancadilla y golpeaba a varios refugiados cuando salían corriendo. Ha sido despedida.

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