¿Qué hay que estudiar para ser tatuador?

¿Qué hay que estudiar para ser tatuador?

EFE

El mundo del tatuaje sigue ganando adeptos entre sus filas y, lejos de pasar de moda, se incrementa el número de los que sienten tanta pasión por este arte en tinta que deciden convertirlo en su medio de vida.

Si tú eres uno de ellos, y tienes claro que quieres hacer de los tatuajes tu trabajo, no pierdas el tiempo y tómatelo muy en serio. No basta con coger la aguja y lanzarse a dibujar sobre la piel. Sigue leyendo porque te vamos a descubrir todo lo que necesitas para ser un verdadero profesional del tatuaje.

Potencia el artista creativo que llevas dentro

Para ser un buen tatuador, debes saber dibujar, y no sólo bien, sino muy bien. Si te limitas a calcar plantillas sobre el cuerpo de tus clientes no durarán y terminarán siendo un fracaso. Pero si eres capaz de sacar adelante tus propios diseños, demostrando tu capacidad artística, tendrás una larga lista de espera para que plasmes en ellos tus obras de arte.

Practica sin parar, ten en cuenta que una parte de la labor de un tatuador pasa por dedicarle muchas horas al dibujo, ya sea a mano alzada o en cualquier otro formato. Encuentra tiempo para formarte en este ámbito haciendo cursos de dibujo que te enseñarán las técnicas adecuadas, estimularán tu creatividad y te darán todavía más soltura a la hora de crear.

Aprende antes de empezar

Por muy bueno que seas dibujando sobre papel, necesitas dar un un paso más y empezar a hacerlo sobre la piel humana. Aunque hay tatuadores que son autodidactas, tendrás más oportunidades si buscas la escuela o el centro formativo que mejor se adapte a ti para estudiar y dejar que los expertos te enseñen las distintas técnicas para tatuar, los instrumentos eléctricos y mecánicos que debes manejar, los requisitos higiénico-sanitarios básicos, e historia del tatuaje.

Cumple la ley

Una vez finalizada la formación, tienes que cumplir un requisito legal imprescindible para poder ejercer la profesión de tatuador. Desde hace años, se exige estar en poder del título oficial de higiénico-sanitario, que se obtiene tras realizar un curso.

Según el título, se regulan las prácticas de tatuaje, micropigmentación y piercing, así como los requisitos higiénicos y sanitarios que se han de cumplir en los establecimientos donde se llevan a cabo. No debes olvidar nunca la responsabilidad que tienes como profesional de cara a tus clientes, ya que ellos ponen su cuerpo en tus manos.

Sé un buen aprendiz

Como en todos los oficios, se empieza desde abajo, y hace falta una buena base para después tener una carrera de éxito. Si quieres ser el mejor, has de aprender de los mejores.

Busca un maestro tatuador al que admires y trata de que te contrate en su negocio como auxiliar o aprendiz. Ver a diario su trabajo te ayudará mucho más de lo que crees a avanzar. Otra buena idea es acudir a las diferentes asociaciones de tatuadores, donde puedes resolver dudas y encontrar la orientación que necesitas para arrancar.

Siempre a la última

El sector del tatuaje está continuamente en movimiento, de modo que es imprescindible que estés siempre al día. Dedica tiempo a empaparte de las tendencias más actuales, a informarte sobre las técnicas más novedosas, a descubrir las nuevas tintas que acaban de llegar al mercado y a conocer el trabajo de los artistas más renombrados.

Un buen tatuador debe estar siempre en constante renovación para no quedarse anticuado, por lo que apúntate a talleres y seminarios donde seguir aprendiendo o especializarte, que además son una oportunidad para hacer contactos e intercambiar experiencias.