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El Madrid golea y se duerme (3-4), el Atlético pasa a octavos (2-0) y el Sevilla dice adiós (4-2)

25/11/2015 20:50 CET | Actualizado 26/11/2015 09:38 CET
EFE

Buena jornada para los equipos madrileños en Champions y no así para el Sevilla, que dijo adiós a la máxima competición europea tras caer derrotado ante el Borussia Mönchengladbach (4-2).

El Madrid ganó 3-4 ante el Shakhtar Donetsk ucraniano en un partido en el que comenzó goleando (llegó a ir ganando 0-4 en el minuto 70), pero que se complicó al final al encajar tres goles en los últimos 20 minutos de encuentro.

Los de Benítez parece que se resarcieron de la goleada del pasado sábado ante el Barça en el Bernabéu (0-4) y, con la entrada de siete jugadores que no fueron titulares en el 'clásico', lograron encarrilar un partido que suponía certificar el liderato del grupo de cara a las eliminatorias.

A los 18 minutos, Ronaldo aprovechó un rechace tras una jugada de Bale para anotar el primero. Buena noticia para el Madrid, que, aun así, tuvo mala suerte con la lesión muscular de Varane. Nacho pasó al centro de la defensa y Danilo saltó al césped en el costado izquierdo. Las lesiones se ceban con la zaga sin Sergio Ramos, ni Marcelo.

Bale estaba con confianza y lo intentó desde lejos pero se topó con Pyatov y al borde del descanso remataba alto el rechace de un disparo de Isco. Apenas un cabezazo desviado de Galdkiy era el pobre bagaje ofensivo local.

En la reanudación, el Real Madrid extendió su dominio y fue un rodillo. Tuvo espacio para correr y es cuando exhibe pegada. En el 50, tras una transición rápida, Cristiano recortó y asistió a Modric, que llegando por sorpresa desde atrás, chutó arriba, imparable para el portero ucraniano.

Se había desatado el equipo de Benítez, cómodo sobre el césped. Segundos después del segundo tanto, Cristiano tenía un mano a mano en el que no acertaba y al 52 llegaba el golazo de la noche. Una subida de Carvajal por su banda la culminó con un túnel con la derecha a Azevedo y un toque sutil de zurda a la escuadra.

Los intentos de reacción del Shakhtar encontraban golpes de autoridad del Real Madrid. Bale volvió a lanzar una de sus carreras por la izquierda, como aquella de la final de Copa del Rey, pero en esta ocasión asistió a Cristiano para el cuarto. Restaban 20 minutos para el final y los jugadores madridistas dijeron hasta aquí.

Guardaron fuerzas para Ipurua y la desconexión comenzó siendo una broma con un penalti riguroso de Casemiro a Taison, que aprovechó Alex Teixeira con disparo ajustado que rozó Casilla, pero se agravó con un despiste a balón parado. Saque de esquina prolongado en el primer palo para que a placer, en el segundo, Dentinho solo pusiese el 2-4.

No estaba ya Modric sobre el césped y ningún jugador madridista asumía el liderazgo para esconder la pelota a un rival resucitado. La pasividad defensiva costaba el tercer tanto local. De nuevo Taison, que resucitó al Shakhtar con su entrada, y otro remate con clase de Alex Teixeira. Restaban dos minutos que no dieron para más, pero lo que era un paseo con autoridad acabó en una imagen endeble de un equipo que busca la salida de su crisis y cortó su mala racha.

EL ATLÉTICO, EN OCTAVOS; EL SEVILLA, FUERA

Por su parte, el Atlético de Madrid logró su clasificación para los octavos de final por tercer año seguido y por décima vez en sus once participaciones en el torneo, tanto con esa denominación como con el nombre de la Copa de Europa, tras ganar al Galatasaray (0-2) en el Calderón con Griezmann como doble goleador.

El objetivo para los colchoneros ahora es el liderato, pendiente de la última jornada en Lisboa. Necesita una victoria.

Quien no puede ya seguir en Champions es el Sevilla, que perdió ante el Mönchengladbach (4-2), equipo con el que se jugará el pase a la Liga Europa en la última jornada.

Los alemanes dominaron el marcador todo el partido y llegaron a ponerse 3-0. Y aunque Vitolo puso el 3-1 a falta de diez minutos, Stindl volvió a alargar distancias y el 4-2 de Banega de penalti no hizo sino maquillar un resultado nefasto para los sevillistas.