POLÍTICA

Cómo la desigualdad económica aumenta la probabilidad de ataques terroristas

03/12/2015 16:19 CET | Actualizado 03/12/2015 16:19 CET

Según el economista Thomas Piketty, la desigualdad económica juega un papel muy importante en el impulso del terrorismo islamista radical originado en Oriente Medio.

Piketty, famoso por su libro superventas El capital en el siglo XXI, donde explica que la desigualdad mundial se ha incrementado de forma masiva en las últimas décadas, escribía en el periódico francés Le Monde: "Es una obviedad: el terrorismo se alimenta del polvorín de desigualdad en Oriente Medio, que nosotros [Occidente] hemos contribuido a crear en gran medida".

piketty

Cuando Piketty dice "nosotros", señala de forma directa a la política exterior estadounidense de las últimas tres décadas. Y da ejemplos de la Guerra del Golfo y la Guerra de Irak, a las que califica de "asimétricas" al provocar muchas más muertes entre locales que entre occidentales, y en las que se luchaba por los intereses petroleros de Occidente.

Aun así, no sólo se trata de Occidente. Piketty apunta a las "monarquías petroleras" de la región —refiriéndose a la Península Arábiga y sus vecinos más próximos—, que suponen menos del 10% de la población y abarcan entre un 60% y un 70% del PIB de la zona.

Sin embargo, de ese dinero es muy poco el que va destinado al desarrollo regional, asegura, y gran parte de la población, especialmente mujeres y trabajadores migrantes, viven en condiciones de "semiesclavitud".

En cuanto al terrorismo en ebullición que se desarrolla en las proximidades de su hogar en París, Piketty apunta a la austeridad económica y a la falta de oportunidades para los inmigrantes: "Es la austeridad lo que ha llevado al aumento de los egoísmos nacionales y las tensiones identitarias. El odio no será vencido si no es a través del desarrollo social e igualitario".

Lo que Piketty no cita en su columna —pero va sin duda asociado al fenómeno que describe— es el extraordinariamente elevado porcentaje de desempleo juvenil en Oriente Medio. Las personas de edades comprendidas entre los 15 y los 24 años que se encuentran en paro alcanzan el 25%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

paro

Lo peor es que en Oriente Medio y África del Norte el desempleo es incluso mayor en personas con estudios superiores. El paro total en personas con educación superior (posterior al instituto) rebasa el 15% en Egipto, Jordania y Túnez, según el FMI. Esto, en parte, se debe al desajuste entre las competencias de la población y las necesidades de la economía. Es decir, los jóvenes acaban su educación sin las destrezas que buscan las empresas, y es poca la formación disponible para ellos. A esto cabría añadir los descubrimientos empíricos de los últimos años que muestran que el terrorismo suele originarse en personas con un cierto nivel educativo.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿en serio nos debería sorprender la radicalización de los jóvenes en la región?

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco

Ve a nuestra portada Facebook Twitter Instagram Pinterest