INTERNACIONAL

Dinamarca dice 'no' a aumentar la cooperación judicial dentro de la UE

04/12/2015 13:05 CET | Actualizado 04/12/2015 13:05 CET
AP

Dinamarca ha rechazado en referéndum y por una mayoría clara sustituir su excepción a la política de la Unión Europea (UE) en justicia y en seguridad por un sistema que le permita decidir si se une o no a cada normativa concreta.

El "no" ha obtenido el 53,1% frente al 46,9%, según el recuento provisional escrutado el 99,3% de los votos en una consulta en la que ha votado el 72 % de la población.

El Gobierno liberal en minoría y otros cinco partidos defendían el cambio, mientras que los opositores eran la rojiverde Lista Unitaria y dos de las tres formaciones que apoyan al Ejecutivo, entre ellas el ultranacionalista Partido Popular Danés, segunda fuerza parlamentaria.

"La conclusión es clara, es un 'no' significativo", ha dicho en rueda de prensa el primer ministro, Lars Løkke Rasmussen. Rasmussen ha interpretado el resultado como una consecuencia del "escepticismo general a la UE" de los daneses y la "inseguridad" a que el cambio de sistema supusiese ceder más soberanía, no un rechazo a una mayor cooperación policial transfronteriza.

EL ACUERDO CON LA UE

El jefe del Ejecutivo danés ha convocado el lunes a todas las fuerzas parlamentarias para consensuar un acuerdo paralelo que presentará dentro de una semana en Bruselas a los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Rasmussen ha informado de que había comunicado a ambos el resultado de la consulta y que habían mostrado su "buena voluntad" para encontrar una solución.

El líder del Partido Popular Danés, Kristian Thulesen Dahl, ha mostrado su apoyo a negociar un acuerdo paralelo con Bruselas que permita que Dinamarca pueda seguir formando parte de la Oficina Europea de Policía (Europol) y ha asegurado que el resultado del referendo no afectará a sus relaciones con el Partido Liberal.

La victoria del "no" confirma la tendencia apuntada en los últimos días por los sondeos, que daban ventaja a la opción de conservar una de las excepciones que Dinamarca mantiene a la política comunitaria, incluido el euro, desde 1993, cuando aprobó en segunda consulta una versión alternativa del tratado de Maastricht.

Los partidarios del "sí", que suman algo menos de dos tercios de los escaños del Parlamento, pretendían introducir un sistema selectivo, además de asumir 22 nuevas leyes comunitarias en el área judicial de las que Dinamarca estaba excluida por su excepción.

¿ABANDONO DE LA EUROPOL?

Mantener el actual sistema implicaría arriesgarse a que Dinamarca tuviese que abandonar la Europol a medio plazo, sostenían los defensores del "sí", mientras que sus opositores aseguraban que podría continuar con un acuerdo paralelo.

Las tres formaciones que apoyaban el "no" pusieron además en duda la promesa del otro bloque de dejar fuera del nuevo sistema el área de inmigración y de asilo y de convocar otro referendo si algún día la mayoría del Parlamento quisiera sumarse a la línea común de la UE en esa materia.

La política de inmigración y asilo ha sido el tema central en la mayor parte de las elecciones legislativas desde 2001 en Dinamarca, donde gobiernos de distinto signo han apostado por mantener una línea dura.

El referendo fue convocado en agosto por Rasmussen poco después de asumir el cargo de primer ministro, obedeciendo a un acuerdo firmado en la anterior legislatura entre varios partidos de ambos lados del arco parlamentario para celebrar una consulta antes de marzo de 2016. Se trata del séptimo referéndum europeo celebrado en este país nórdico desde su entrada en la entonces CEE en 1972.

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