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Adiós Selectividad... ¡Bienvenidos a la nueva universidad!

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¡Por fin! En estos días se conocerán las notas de corte para acceder a las universidades y alrededor de 200.000 alumnos podrán dar carpetazo a uno de los momentos más estresantes de su vida. Una experiencia que, para su alivio, ya no se volverá a repetir: a partir del año que viene, la selectividad, vigente desde hace 40 años, desaparecerá y será sustituida por una prueba de evaluación –reválida– necesaria para obtener el título de Bachillerato.

Decimos adiós, no sin cierta nostalgia, a la que era considerada la puerta de entrada a la vida universitaria… Una etapa en la que las grandes aulas, la biblioteca, los apuntes, la cafetería y las fiestas en el campus convirtieron en inolvidable.

La eliminación de la PAU –Prueba General de Acceso a la Universidad– no es el único cambio que ha experimentado la enseñanza superior en los últimos años. La revolución tecnológica y la globalización están posibilitando la transformación de la Universidad, instaurando nuevos modelos académicos que mejoran la formación de los jóvenes y, con ello, su competitividad a la hora de encontrar empleo, dentro o fuera de nuestras fronteras.

Este es el perfil del nuevo estudiante universitario:

1. No sin mi Tablet

Ni sin mi portátil, ni sin mi Smartphone… Los libros y los apuntes han sido sustituidos por todo tipo de gadgets y dispositivos digitales. El rápido avance de las nuevas tecnologías y la comunicación –las denominadas TIC– han llegado para facilitar la vida al alumno, que tiene a su disposición –casi– todo el conocimiento del mundo, y para cambiar los roles dentro del aula. El profesor ha dejado de ser la única fuente de conocimiento para convertirse en guía, dotando a los estudiantes de las herramientas necesarias para un aprendizaje, que tiende a ser más práctico que teórico.

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2. Agenda multicultural

Aprender otras lenguas, convivir con otras culturas, intercambiar conocimientos… La internacionalización es una de las características fundamentales de la educación superior actual. La globalización impone un nuevo modelo que facilita una formación multicultural, con especial importancia del aprendizaje de idiomas.
La oferta de centros de enseñanza superior que permite a sus alumnos completar sus estudios en otros países es cada vez mayor. Una de ellas es la Universidad Europea que, al ser miembro de una red internacional, permite a sus estudiantes completar, terminar o cursar el post-grado en más de 72 universidades de todo el mundo. La Universidad Europea recibe al año en sus aulas a 3.000 estudiantes y profesores extranjeros, conformando un alumnado procedente de 60 países que, indudablemente, enriquecen la experiencia formativa y vital de los jóvenes estudiantes.

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3. Hoy no voy a clase

Cursos online, clases virtuales, MOOC –cursos masivos online gratuitos–, tutorías 24 horas… están acabando con la rigidez del sistema de enseñanza y la obligación de cumplir unos horarios y estar en un lugar. Ahora, además de asistir a clase, podemos hacer uso en cualquier momento del día de estos recursos virtuales, que se han convertido en una herramienta más con la que completar y profundizar en las materias. Las más prestigiosas universidades del mundo han sido las primeras que se han apuntado a esta experiencia y a través de plataformas como Miríada X y Coursera se puede acceder a clases magistrales y cursos gratuitos de Stanford, Harvard o Cambridge.

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4. Jóvenes y mayores, ricos y pobres

De varios países, de diferentes edades y de distinta condición social. Esos son los nuevos compañeros de estudios. Y es que, si la internacionalización hace posible la convivencia de diferentes culturas e idiomas en el aula, la irrupción de las enseñanzas a distancia, las bibliotecas virtuales y los cursos gratuitos están facilitando el acceso a la enseñanza superior de todo el mundo y, casi en cualquier parte de la tierra. La democratización de la enseñanza es, casi, una realidad.

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5. ¿Ciberagente de seguridad o arquitecto espacial?

Se estima que en los próximos años se crearán dos millones de empleos relacionados con el análisis de datos, la arquitectura y la computación. Nuevas carreras universitarias están surgiendo y nuevas necesidades profesionales se plantean a cada momento. El informe The Future of Jobs (enlace), presentado en el Foro Económico Mundial, advierte de que "El 65% de los niños de entre 6 y 10 años va a trabajar en una profesión que aún no existe".
Tecnología e I+D son ya los sectores que más profesionales cualificados demandan –analítica web, ciberseguridad, animación, big data, arquitectura espacial…–, seguidas de profesiones relacionadas con el ocio, la salud y el bienestar o la aplicación a tratamientos de salud y de mejora de la calidad de vida por parte de las disciplinas deportivas, como ya hacen en la facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad Europea.
Las universidades ya forman en titulaciones que dan respuesta a estas necesidades sociales: Postgrado de Experto en lenguajes para análisis de datos o el Máster en Big Data Analytics ya se ofertan en esta institución educativa.

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¿PREPARADO PARA CAMBIAR EL MUNDO?

En todos los sectores, la pasión y la capacidad de aportar valor trabajando en equipos multidisciplinares serán de vital importancia. Se buscan perfiles dispuestos a transformar el mundo desde sus profesiones; ya sean en el ámbito del deporte, las ciencias sociales, el área de la salud o las ingenierías. En este contexto, las universidades ven la necesidad de preparar a sus estudiantes en competencias trasversales, como la orientación al cambio o la capacidad de comunicación.

Algunas ya han orientado su modelo académico a estas nuevas realidades. Es el caso de la Universidad Europea, que ofrece un enfoque basado en la madurez y autonomía, para que los estudiantes aprendan a adaptarse a un mundo complejo y cambiante.
Pero, ¿cómo mostrar al mundo el dominio en estas competencias tan demandadas? Esta Universidad ha desarrollado un certificado pionero, el LPA, que evalúa ocho competencias y avala el nivel del alumno en cada una de ellas, adecuando el CV y el perfil profesional a las necesidades del mercado real.